2 de junio de 2013 / 06:13 p.m.

El canciller José Antonio Meade señaló que la visita del mandatario chino y la de Barack Obama, en mayo pasado, se traduce en una nueva etapa de la política exterior del país.

  

Ciudad de México • Con la visita del presidente de la República Popular de China, Xi Jinping, en los primeros seis meses de la administración que encabeza Enrique Peña Nieto, habrán estado en México los dirigentes de las dos principales potencias económicas del mundo, lo que dimensiona la nueva etapa de la política exterior del país, dijo José Antonio Meade, secretario de Relaciones Exteriores.

En entrevista exclusiva con Notimex, recordó que primero estuvo en visita de trabajo el presidente de Estados Unidos, Barak Obama, con lo que México avanza en su participación en la región económica más dinámica y competitiva del mundo, que ya se expresa en un millón de dólares de intercambio cada minuto, lo que contribuye a la construcción de la prosperidad en América del Norte.

De otro lado está China, la segunda potencia económica más importante del mundo, que es un área de oportunidad para construir, pero que requiere de un fuerte impulso, que podrá derivar de la visita del presidente Xi Jinping, subrayó el canciller Meade.

A la fecha, subrayó el funcionario federal, el volumen del intercambio comercial con China es importante, pero las exportaciones mexicanas no lo son, como tampoco lo es el intercambio turístico, ni el estudiantil ni el cultural.

Recordó la visita del presidente Peña Nieto, en abril de este año a China, donde asistió al foro empresarial de Boao, y destacó que sólo un par de meses después Xi Jinping corresponde viniendo a México, apenas al inicio de su gestión, lo que sin duda abre un camino sólido de cooperación entre los dos países y facilita que el diálogo entre los jefes de Estado lleve la relación a los niveles que debe tener.

Es un diálogo al que se va dando estructura, una relación que se va construyendo y el año próximo, cuando la Reunión Asia Pacífico se realice en China, habrá otra oportunidad para que los presidentes Peña Nieto y Xi Jinping se reúnan de nuevo y que esto se traduzca en mejores oportunidades para los dos países.

En la estrategia de política exterior del presidente Peña Nieto, México tiene múltiples pertenencias y para cada una de ellas tiene una agenda específica, subrayó Meade.

Así ocurre con Centroamérica donde trabaja a favor de una región incluyente, próspera y segura; tenemos un área de vecindad con el Caribe: somos latinoamericanos, estamos trabajando para que la región se inserte como un bloque importante en la Alianza del Pacífico y también somos parte del Grupo de los 20, por lo que la relación con China se da en este marco de cooperación amplia y dinámica en diversas regiones del mundo.

Es claro, enfatizó Meade, que bajo la administración del presidente Peña Nieto, en sólo seis meses, México ha ganado voz, imagen, presencia y alentado la construcción de oportunidades, con lo que se reafirma el compromiso de la presente administración de hacer de México un país que actúa con responsabilidad global.

"Yo veo -concluyó el canciller- que en estos meses el presidente Peña Nieto ha sido constructivo en lo multilateral, en la agenda de los derechos humanos, en la agenda del desarme, en la del debate de armas y claramente en cada una de las regiones en que tenemos presencia, con lo que avanzamos hacia lo que México implica y representa".

Durante su visita a México, del 4 al 6 de junio, el presidente Xi Jinping, además de sus reuniones con el jefe de Estado Peña Nieto y su equipo de trabajo, asistirá a una sesión solemne del Congreso de la Unión y acudirá a un encuentro con empresarios de ambos países.

Asimismo se reunirá con el jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, quien le entregará un reconocimiento como huésped distinguido de la capital del país y luego viajará a Yucatán, donde realizará una visita a la zona arqueológica de Chichén-Itzá.

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