1 de abril de 2013 / 12:09 a.m.

Monterrey.- • El periodo vacacional de los estudiantes continúa, sin embargo, para los padres de familia, este domingo culminó el periodo de receso, teniendo que retornar a la rutina laboral. Para los oriundos de la ciudad del Cerro de la Silla es suficiente con disfrutar del paisaje pero, en el caso de los foráneos, es necesario conseguir el clásico recuerdo regiomontano.

Las artesanías de la Plaza Comercial Morelos se viste de gente, aunque no todas ellas salen con regalos y obsequios en la mano.

De poco sirve que se sigan produciendo en masa algunos obsequios artesanales, como portallaves, dulces regionales, como glorias y obleas, tampoco sombreros y chalecos con la imagen de un flamante corcel y, de fondo, el emblemático Cerro de la Silla. Incluso, de poco sirve que se innove en algunos productos, como portacaguamas para quienes una cerveza de tamaño regular no basta o vasos tequileros cubiertos por una diminuta bota de "tribal", buscando con ello imponer una moda que algunos han adoptado y otros rechazan como regiomontana.

"Pues, sí han venido a comprar, pero son más los mexicanos y los regios. Extranjeros son muy pocos, el otro día vino un argentino y unas dos familias gringas, pero es todo y párale de contar", señala Rodolfo, uno de los vendedores de bolsitas y monederos hechos de gamuza y chalecos regiomontanos.

La explicación del porqué poca clientela es diversa: desde el clásico "no hay dinero" hasta el aún más clásico, pero reciente "es por la inseguridad". Sea cual sea el porqué, algunos artesanos se ven afectados.

Para otros, la temporada no ha sido mala, sino más bien regular. Doña Liliana es vendedora de un local del doble del tamaño normal y, entre sus productos, se encuentran las postales, los corceles de madera, los portallaves e, incluso, sombreros charros, como el de los mariachis jalisciences. Para ella, las ventas no superaron a las de 2012, aunque esperan con ímpetu que ello ocurra.

"Todavía tenemos chance, pero más vale apurarnos, porque la semana buena es esta que termina", destaca, mientras ofrece sus productos a los visitantes.

ISRAEL SANTACRUZ