19 de julio de 2013 / 03:04 a.m.

San Nicolás de los Garza • Dos hombres y una mujer portando armas de grueso calibre rafaguearon un domicilio en la colonia 4 de Octubre, en el municipio de San Nicolás, sembrando el terror entre los vecinos.

Por las características que dieron de los sicarios, la autoridad presume que se trata de las mismas personas que atacaron ayer un gimnasio, donde mataron a un joven que se ejercitaba, de hecho éste local se encuentra a medio kilómetro del domicilio.

Los vecinos reportaron el ataque alrededor de las 14:35 horas, en el domicilio ubicado en la cruce de Vía Matamoros y Clavel, en la mencionada colonia.

De acuerdo a versiones de testigos, los delincuentes llegaron en taxi, el cual dejaron estacionado en calles de la colonia Carmen Romano, ubicada a un costado de las vías del ferrocarril.

Según trascendió, el objetivo de los pistoleros era atacar el domicilio de un presunto vendedor de droga que vive en la calle Vía Matamoros, número 323, en la mencionada colonia.

De los mismos testimonios se desprendió que del vehículo de alquiler bajaron dos hombres portando fusiles AK-47.

Mientras que una mujer que llevaba falda de mezclilla, llegó casi al frente de la casa color café y accionó su arma de alto poder.

El ataque duró sólo algunos minutos, debido a que los delincuentes sabían que había mucha vigilancia en la avenida Juan Pablo II y Diego Díaz de Berlanga, por la balacera del día anterior.

Luego de disparar, los delincuentes emprendieron la huida hacia la avenida Diego Díaz de Berlanga.

Los disparos fueron escuchados por personal de la Policía preventiva de San Nicolás, quienes llegaron al sitio mientras que otros cerraron el paso a un taxi en la avenida Juan Pablo II, el cual chocó por alcance con otro, pero luego descartaron que los tripulantes fueran los sospechosos.

Hasta el lugar del ataque también llegaron elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones y de la Fuerza Civil, así como personal de Servicios Periciales, quienes apreciaron en la fachada de la casa 11 perforaciones producidas por armas de fuego, así como igual número de casquillos de grueso calibre percutidos.

REDACCIÓN