6 de noviembre de 2013 / 02:00 a.m.

Saltillo.- Nuevamente el transporte de carga provocó dolores de cabeza a cientos de choferes y automovilistas que se dirigían ayer a Saltillo, pues quedaron varados por espacio de dos horas tras un percance vial.

Cuando circulaba a exceso de velocidad por la carretera libre a Saltillo, un trailero perdió el control de su unidad a la altura del kilómetro 45, volcándose sobre la vía, lo que generó el cierre inmediato a la circulación.

El chofer, identificado como José Luis Carrillo Hernández, de 34 años, fue trasladado de inmediato a un Hospital de Saltillo, Coahuila, al presentar diversas lesiones producto del percance.

La Policía Federal montó un operativo para realizar las maniobras pertinentes y retirar de la vialidad al tráiler, que transportaba material de construcción diverso cuyo destino final era la empresa CIFUNSA, ubicada en la capital coahuilense.

Trabajadores de la empresa iniciaron la recolección de la carga, lo que generó que por espacio de  2 horas, la circulación de Monterrey a Saltillo se viera interrumpida.

Una hielera, cobijas, almohadas y diversos artículos personales de Carrillo Hernández quedaron a un costado de la carretera, y fueron rescatados por sus compañeros.

Largas filas se generaron en el sector. Dado lo aparatoso del accidente, no existía resquicio alguno por el cual pasaran los autos particulares, menos el transporte de carga que ocupó prácticamente la mayor parte de la fila que se extendió por casi 3 kilómetros.

Traileros y familias que quedaron varados observaban con resignación el horizonte a la espera de que se reanudara el flujo, lo que ocurrió hasta las 4 de la tarde con 20 minutos.

Tras intentarlo por espacio de varios minutos, una grúa retiró la caja del tráiler, con matrícula 6344JB del estado de Oklahoma, y la vialidad lentamente empezó a fluir sobre la vía toda vez que la Policía Federal determinó que había condiciones para reanudar el tránsito.

El percance es un nuevo capítulo en el historial de accidentes provocado por las malas condiciones de la carretera, la imprudencia de los choferes y en ocasiones, la neblina que priva en ella.

Luis García