11 de julio de 2013 / 01:27 p.m.

México• Cada que la alerta volcánica aumenta a color amarillo fase tres, autoridades salen a patrullar inmediatamente. Son las brigadas especiales de Protección Civil de Puebla.

Los protocolos del equipo poblano son muy claros. Si el volcán aumenta su actividad, ellos tienen que establecer dos perímetros de seguridad, uno de 12 kilómetros y otro de 3.5.

Al primer perímetro nadie puede ingresar. La zona es cercada con listones amarillos que prohíben el acceso. “Estamos a tres y medio kilómetros de cráter y en cualquier momento el Popocatépetl puede tener una exhalación que lastimaría a cualquier persona que se acerque”, comentó Jesús Morales Rodríguez, director de Protección Civil del estado.

En el segundo cinturón el acceso es restringido y solo pueden circular vehículos autorizados, como patrullas, camiones del Ejército y los que habitan y trabajan en la zona.

“Es un perímetro de 12 kilómetros que comienza después de Santiago Xalitzintla, el poblado más cercano al volcán. En toda esta área les informamos que no están permitidos los días de campo y mucho menos el alpinismo”, dijo Jesús, que supervisa constantemente las rutas de evacuación.

El Paso de Cortés es una de las franjas más vigiladas. Aquí se encuentra el Centro Nacional Izta–Popo, el cual está resguardado por policías Federales, Estatales y Municipales.

“La población no puede caminar más allá del Centro Nacional, si lo hace, corre mucho peligro, por eso la policía cerró la carretera y vigila las 24 horas del día que nadie, absolutamente nadie, atraviese el cerco”, añadió Morales Rodríguez.

El puerto montañoso Paso de Cortés marca los límites entre Puebla y el Estado de México, por lo que es muy común la presencia de patrullajes mexiquenses y poblanos. “Es una zona muy concurrida por alpinistas y turistas, de tal modo que aquí convergen todas las brigadas especiales”, explicaron oficiales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana que pernoctan en el lugar.

El Centro Nacional Izta-Popo es una de las zonas más afectadas por la emisión de ceniza volcánica. Los techos, ventanas, pisos y vehículos estacionados en este lugar están cubiertos de polvo.

Desde el sábado, fecha en la que incrementó la alerta, una brigada especial del DIF de Puebla instaló dos albergues temporales, uno en San Pedro Cholula y otro en Izúcar de Matamoros.

“La instrucción del gobernador Rafael Moreno Valle fue habilitar dos albergues temporales de manera preventiva, en ambos hay médicos, psicólogos y personal de Seguridad Pública y Protección Civil listos para cualquier contingencia”, narró Morales Rodríguez.

De ser necesario, cada uno de los albergues tendrá la capacidad para recibir a mil damnificados. La orden de evacuación aún no ha sido decretada, pero los doctores y paramédicos que trabajan ahí ya instalaron decenas de colchonetas.

“Nosotros no queremos ser evacuados, preferimos morir aquí que mudarnos a otro lugar, además si el volcán explota, no nos daría tiempo de correr”, declaró Alejandro Sevilla, habitante de Santiago Xalitzintla.

“Los vecinos deben atender las indicaciones, la población sabe que el Popo es un volcán activo y si la alerta aumenta a color rojo, tenemos que evacuar las comunidades”, resaltó Sevilla.

El Centro Nacional para la Prevención de Desastres informó que el volcán registró más de siete horas de tremor de alta y baja frecuencia en menos de un día, así como 8 horas con 40 minutos de tremor armónico de mediana amplitud.

En tanto, en Morelos, la Secretaría de Salud continúa repartiendo más de 30 mil cubrebocas en las comunidades y municipios cercanos al volcán para reducir daños a la salud por la caída de ceniza.

Asimismo, en Puebla y el Estado de México elementos de Protección Civil recorren las rutas de evacuación para constatar que se encuentren en buen estado. “En caso de que una ruta tuviera un desperfecto, inmediatamente se lo notificamos a la Secretaría de Infraestructura para que arregle los caminos hacia los refugios temporales”, señalaron las autoridades.

MARCO ANTONIO CORONEL