24 de julio de 2013 / 02:16 p.m.

Nueva York • Relajado y con la sonrisa que siempre lo caracteriza Hugh Jackman se acercó a nosotros para platicar de la nueva cinta Wolverine: inmortal que se estrena este viernes en México. Emocionado con su personaje nos cuenta cómo fue la experiencia de llevar a este hombre X en particular al otro lado del mundo: Japón.

"Es una especie de mezcla entre una película de samuráis y un western. Tienen características similares, de por sí. Lo más difícil de eso es que, al final, hacer algo como una película de samuráis sin salpicar sangre es verdaderamente difícil. Pero una de las cosas que más amo de esas películas es que te muestran tanto carácter antes de las batallas y luego la acción es rápida".

Y es que la clasificación fue un gran tema de discusión entre los fans y expertos en la materia. Obtener una ‘R’ significaría alejar a una importante parte del público, pero en honor a las historias originales que llevaron a Wolverine a ese lado del mundo, la historia se tenía que contar como era.

“Hubo mucha discusión si debíamos hacer esta película con clasificación sólo para adultos. Cuando Darren Aronowsky era parte del proyecto es algo que consideramos, y en honor al estudio siempre estuvieron abiertos a la opción. Así que hicimos la película y Jim (Mangonld) incluso la editó sin pensar en una clasificación en particular”.

A pesar de esto lograron obtener la tan buscada ‘PG-13’, lo cual fue una buena noticia, pero también un gran tema de reflexión para Jackman.

"El sistema de clasificaciones es verdaderamente extraño. Puedes apuñalar a alguien, pero no puedes mostrar sangre".

En esta ocasión Wolverine ya no está tratando de averiguar quién es y por qué se convirtió en ese personaje sino tratando de comprender el profundamente doloroso tema de la inmortalidad.

"Creo que una cosa bastante extraordinaria para que se cubra en una película de un cómic y ocurre con Wolverine, cuya vida es tan larga que todos a quienes ha amado se han ido o han muerto. Su vida está llena con el dolor de la pérdida y lo que verdaderamente lo hace increíblemente único, poderoso y formidable es esa furia que lleva dentro. Eso ocurre a partir del dolor, de la disfunción, de la pérdida. Así que lo que lo convierte en un ser poderoso es también su gran carga".

Jackman coincidió en que ya era hora de explorar las otras facetas de Wolverine, sobre todo cuando él se topa con un personaje de su pasado que le ofrece la dudosa oportunidad de cambiar su destino.

"La película es más humana y él es más humano. Y ahí está la verdadera pregunta: ¿Qué importa más en una vida, la calidad o la longevidad? Tener una razón de ser, encontrar tu sitio, tener un propósito. Encontrar el sentido a tu vida es muchísimo más importante que sólo quedarte por aquí".

Respecto a volver por sexta vez (y ya viene la séptima con el siguiente X-men) a hacer este personaje que tantos consideran un gran antihéroe, el actor asegura estar mejor que nunca mental y físicamente para el reto, el cual incluyó una remodelación del diseño de su peinado y sus legendarias garras.

"Yo gozo interpretarlo más que nunca. Lo encuentro más satisfactorio. Y creo que siendo un poco mayor me siento más cómodo como actor y eso me ha ayudado. Piso la tierra y eso es bueno para Wolverine. Después de todo, yo sólo tengo 44 años, pero él tiene como 300".

SUSANA MOSCATEL