11 de mayo de 2013 / 04:05 p.m.

Estado de México • El procurador general de Justicia del Estado de México, Miguel Ángel Contreras Nieto, informó que, de acuerdo con dos peritajes realizados por la explosión de la pipa de gas en la autopista México-Pachuca, a la altura del poblado de San Pedro Xalostoc, en Ecatepec, el percance se debió a la impericia e imprudencia del chofer.

En entrevista, el fiscal mexiquense explicó que se tienen los resultados de dos peritajes, entre otros que se han integrado a la carpeta de investigación, uno en materia de tránsito terrestre y otro de siniestros, y que los dos son coincidentes en el sentido de que hubo impericia e imprudencia por parte de Juan Omar Díaz Olivares, de 36 años, conductor de la pipa con doble remolque, tratándose de un vehículo de sus características y de que circulaba por una vía rápida.

También dijo que los peritos revisaron la unidad y se verificó que no estaba en mal estado.

Ahora, agregó, lo que esperamos es el resultado de las diligencias que realizó la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, principalmente el antidoping que se le practicó al chofer, para verificar el estado en el que conducía.

Resaltó que hasta el momento el conductor de la unidad es el único detenido que se tiene por el accidente, que causó hasta el momento la muerte de 24 personas, quien se encuentra en custodia en un hospital del Distrito Federal; una vez que sea dado de alta será trasladado al penal de Ecatepec, luego de que ya se liberó la orden de aprehensión en su contra.

Refirió que de acuerdo con el Código Penal mexiquense, por delitos imprudenciales la sanción que podría alcanzar va de seis meses a 10 años de prisión.

Condolencias del papa

Ayer al mediodía el nuncio apostólico en México, Christopher Pierre, encabezó una misa que se ofreció por el eterno descanso de las 24 personas que perdieron la vida la madrugada del martes pasado en el kilómetro 14 de la autopista México-Pachuca.

La ceremonia litúrgica se realizó en el atrio de la parroquia de San Pedro Xalostoc, donde estuvieron presentes familiares de los fallecidos y de los heridos, así como unos 600 vecinos, además del gobernador Eruviel Ávila y el alcalde Pablo Bedolla López, entre otros funcionarios estatales y municipales.

Antes de iniciar la misa, el nuncio leyó un mensaje del papa Francisco, en el que externó que tras enterarse del accidente "se sintió muy triste, por lo que envió sus condolencias a los familiares de las personas muertas y hospitalizadas.

En la homilía, el representante del Papa en México exhortó a los fieles a ser solidarios y ayudarse, "porque no es fácil aceptar la muerte".

Ayuda adicional

En conferencia conjunta entre el secretario de Comunicaciones y Transportes federal, Gerardo Ruiz Esparza, y el gobernador Eruviel Ávila, anunciaron apoyos económicos del gobierno federal para los afectados, los cuales se comenzarán a entregar a partir de la próxima semana y que son adicionales a los otorgados por las autoridades estatal y municipal.

Familiares de los fallecidos recibirán una indemnización de 100 mil pesos, se cubrirá el total de los gastos hospitalarios y el tratamiento posterior que requieran los lesionados que permanecen en los diferentes hospitales del Estado de México y del Distrito Federal, realizando una valoración, caso por caso, para que los daños sean cubiertos conforme a derecho y acorde a las afectaciones.

Los dueños de las viviendas dañadas recibirán hasta 80 mil pesos, así como un paquete de materiales de construcción y electrodomésticos, y en aquellos casos excepcionales donde se requiera de la reconstrucción total del inmueble, se cubrirán los gastos; además, se apoyará con 50 mil pesos adicionales a los dueños de los vehículos que tuvieron percances durante la explosión.

Asimismo, se informó que se instalará una mesa de trabajo para determinar las medidas de seguridad que deben implementarse dentro y fuera de la autopista México-Pachuca, para evitar que se repita un accidente y brindar seguridad a los usuarios y a la ciudadanía que radica en la periferia.

Ruiz Esparza afirmó que en la mesa participarán expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México, del Instituto Politécnico Nacional, de la Universidad Autónoma del Estado de México e institutos tecnológicos, para revisar la norma y verificar los requerimientos de peso que soportan las autopistas y puentes del país; las conclusiones serán atendidas por las cámaras de autotransporte.

Indicó que será la Procuraduría General de la República la encargada de indagar las causas de la explosión, para determinar si la concesionaria de la carretera cometió alguna irregularidad respecto al derecho de vía.

El mandatario mexiquense dijo que en la comunidad se construirá una plaza pública en memoria de los fallecidos el pasado 7 de mayo y como reconocimiento a los héroes anónimos que participaron en las labores de rescate.

Día 4

La palabra que flotaba ayer en el ambiente en Xalostoc fue reinicio. Nuevo comienzo. Los muros y pisos de las casas dañadas por la explosión cambiaron del negro de las cenizas al blanco de la pintura nueva.

El cambio más radical fue el de la casa de tres pisos de los López, donde murieron 18 personas. Desde temprano, un ejército de más de 300 trabajadores de Ecatepec limpiaron casas, colocaron postes y alumbrado público e hicieron labores de bacheo, balizamiento, pinta de guarniciones y fumigación.

Más de 200 toneladas de escombro fueron retiradas en 37 camiones de volteo, seis retroexcavadoras y dos minicargadores y se enviaron más de 45 pipas de agua para regar los terrenos. Así, el rostro que el martes se llenó de fuego, quedó limpio y sin tanto olor a humo.

Los dolientes de Xalostoc también mostraron otra cara. "Lo que sigue es echarle ganas, salir adelante, es lo que todos nos dicen", contaba Jorge de Jesús López, uno de los sobrevivientes de la familia y quien resultó con quemaduras en el rostro.

Miriam López, una de sus hermanas, también busca superar el dolor, dar vuelta a la página. Se aferra con fuerza a una estampita del Santo Niño de Atocha que encontró el miércoles en una de las recámaras y que pertenecía a su madre, muerta en el accidente. La imagen estaba intacta.

"Yo creo que es una señal de ella de que quiere que sigamos adelante, que mantengamos la fe. Yo aún creo que la voy a ver cuando despierte, que va a estar en la cocina con mis hermanos", solloza Miriam.

HERIBERTO SANTOS Y ADRIANA ESTHELA FLORES