FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL
4 de agosto de 2013 / 02:22 p.m.

Monterrey.- • Esta vez, la bancada panista no buscaba sacar adelante una votación en el Congreso del Estado: la idea era arrasar con los diputados del PRI no en una discusión, sino en el trayecto del presidente nacional blanquiazul, Gustavo Madero Muñoz, para evitar que los tricolores lo increparan con reclamos y exigencias.

Al final no hubo golpes, pero diputados priistas y militantes panistas terminaron a pisotones, empujones e insultos, cuando los primeros intentaron entregar un documento a Madero, mientras éste salía de una rueda de prensa en un hotel de la localidad.

Los legisladores fueron arrollados por la aplanadora panista que se formó como coraza alrededor de su líder nacional para abrirle paso e impedir que se le acercaran, pese a que estaban en un estrecho pasillo de un metro y medio de ancho.

Los panistas empujaron, empujaron y empujaron hasta llevar a su líder, sano y salvo, aunque sin lentes, hasta la escalera de escape del hotel.

Todo empezó el sábado al mediodía, cuando los priistas se dieron cuenta que en un hotel del sur de Monterrey se celebraba una reunión panista para conocer las reformas estatutarias del parido.

Los legisladores priistas Daniel Torres, Gustavo Caballero, Ernesto Quintanilla y José Juan Guajardo llegaron hasta ahí para demandar que Gustavo Madero hiciera “entrar en razón” a la alcaldesa, Margarita Arellanes Cervantes, en torno a la deuda municipal y le diera un estirón de orejas para que inicie los pagos de ésta en forma inmediata.

Los cuatro priistas aprovecharon que el pasillo de salida era estrecho, y lo esperaron. Los del partido azul se dieron cuenta y planearon la estrategia. Como avanzada enviaron al legislador Luis Ángel Benavides, que amable, estuvo con ellos platicando, y hasta cargó a su colega José Juan Guajardo entre broma y broma.

Por fin salió el líder nacional, como parte de una fila india de panistas, que buscaba librar los reclamos priistas.

Fue entonces que el diputado Daniel Torres se acercó con un documento en la mano alzada, hablándole a Madero, y los azules cerraron filas alrededor de su líder.

José Alfredo Pérez Bernal, dirigente estatal del PAN, afirmó que la primera agresión se dio del lado del PRI.

"Hubieran podido hacerlo valer, no se vale discutir con golpes lo que debe ser arreglado institucionalmente, ustedes vieron, el documento lo usaba como arma".

Sin embargo, el "arma" era una hoja de papel dentro de un legajo rojo que traía el legislador Torres.

Los panistas no permitieron que se acercaran. Hombres y mujeres rodearon a Madero. La ex senadora Judith Díaz; los diputados Alfredo Rodríguez Dávila y Luis Ángel Benavides, lo protegieron con sus cuerpos.

Para evitar la llegada tricolor, uno de los panistas cruzó toda la línea de combate hasta llegar al legislador Torres, a quien de un empujón envió al suelo, y lo puso en riesgo de que lo arrollará el contingente de panistas, priistas y periodistas.

"Había gente muy violenta"- contaría después Torres Cantú, “lo que hace es evadir, me manda a una persona que me saca del camino, me tumba, y se vienen las agresiones. ¿Cómo es posible que él no meta orden? Es una vergüenza como líder nacional".

En contraste, el coordinador de los diputados panistas en el Congreso local, Alfredo Rodríguez Dávila, culpó a los tricolores por el incidente.

"No se hubiera dado si hubieran tenido la capacidad política, los hubieran atendido como debe ser, no como animalitos, llegan corriendo, tironeando, bloqueando el paso de las demás personas", se quejó el legislador.

Al final, la estrategia panista dio resultado y logró sacar a su líder nacional, quien logró llegar a las escaleras, por donde emprendió la huida a toda velocidad, mientras los priistas se quedaban con las ganas de increparlo.

:clavesEl choque

-El Comité Directivo Estatal de Acción Nacional convocó a una conferencia de prensa con su líder nacional para la mañana de este sábado.

-Diputados del PRI se presentaron en el hotel donde se llevaba a cabo el acto que realizaban los panistas para entregar un documento a Gustavo Madero

-En el escrito le pedían “hacer entrar en razón” a Margarita Arellanes en cuanto al manejo de las finanzas de Monterrey, por lo que los blanquiazules les impidieron entregarlo.