23 de agosto de 2013 / 12:39 a.m.

Oaxaca • En el Istmo de Tehuantepec, las familias que fueron desalojadas y reubicadas por la fuga de amoniaco que generó la ruptura de un ducto de la refinería "Antonio Dovalí Jaime" de Petróleos Mexicanos, regresaron a sus poblados de origen y exigen ahora la indemnización por el siniestro.

La explosión abarcó un radio de medio kilómetro y provocó nueve muertes, 10 lesionados y 40 intoxicados, así como daños en cultivos y viviendas.

Aurelio Guzmán Mijangos, agente municipal de "La Chivaniza", perteneciente al municipio de Barrio de la Soledad, preocupado por la situación, se pregunta: "¿y ahora quién va pagar?, por que nuestra gente, la mayor parte campesinos dedicados a labrar la tierra de qué va a vivir, y a comer, si sus cosechas están siniestradas o contaminadas por la contingencia causada".

Refiere que los dueños de tierras afectadas por la fuga del químico -poco más de cinco mil hectáreas-, eran ajenos a los trabajos de la ampliación de la carretera de Oaxaca a Coatzacoalcos y al estallido y fuga de amoniaco que fue resultado de una imprudencia.

Quien vive en esta agencia municipal vive al día, subsiste de la poca venta por la cosecha de sus cultivos.

Hoy se cuestionan respecto a su futuro porque no hay quién responda por los daños generados.

La agencia municipal de "La Chivaniza" es un poblado donde habitan menos de 150 personas. Es un sitio con altos indicadores de desigualdad. La única fuente de ingreso de la gente es la venta de productos agrícolas que pueden sembrar y cosechar en sus tierras, como maíz, frijol y sandía.

Además de los siniestros agrícolas, Guzmán Mijangos se pregunta acerca de las condiciones en la que se deje el ambiente, ya que advierte un fuerte daño al ecosistema.

"Huele aún mal, se siente ardor en la garganta y estamos preocupados por el grado de contaminación que pueda tener el río, el agua que bebemos, además de la fauna y la flora".

"Nosotros exigimos que se practique un estudio de impacto ambiental para medir los daños generados y se actué contra los responsables del percance".

El secretario de Salud, Germán Tenorio Vasconcelos, dijo que aún hay 484 personas en cinco albergues del municipio de Matías Romero, y ocho continúan hospitalizadas al haberse intoxicado con el amoniaco que aún sigue exhalando del ducto de diez pulgadas que perforó el operador de una excavadora hidráulica en la carretera en construcción.

Por su parte, el director de Protección Civil en Oaxaca, Manuel Maza Sánchez, dijo que después de un recorrido realizado con personal de Pemex, se determinó que no hay riesgo para los habitantes, la flora y la fauna en comunidades del municipio Barrio de la Soledad: Río Grande, Chivaniza, Campo Nuevo, Sardinero, Rincón Vaquero, Nacedero, Nizanda, Carrasquedo y La Mata.

Sin embargo, dijo que se mantendrá vigilancia en la zona junto con el personal de salud del gobierno estatal.

Emilio Abrego, superintendente de petroquímica de Pemex, dijo que este viernes terminarán los trabajos de reparación en la línea de amoniaco que va de Cosoleacaque, Veracruz, al puerto de Salina Cruz, Oaxaca.

Por otra parte, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Oaxaca confirmó que se integró una averiguación previa por el delito de homicidio imprudencial, mientras tanto la PGR informó que se dio vista a la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente, para determinar las sanciones que se van aplicar por el daño generado al ecosistema.

ÓSCAR RODRÍGUEZ