22 de septiembre de 2013 / 12:17 a.m.

Dicen que no hay quinto malo y este sábado Tigres buscará comprobarlo al recibir al alicaído Puebla en la fecha 11 del futbol mexicano.

Y es que el panorama de los felinos ha cambiado en las últimas semanas acumulando cuatro juegos sin perder en el torneo, sin contar el triunfo a media semana en el torneo de Copa sobre Santos.

Desde el empate de Guadalajara se mostró otra cara del Tigres y si bien fueron tres empates que hicieron dudar a propios y extraños sobre las esperanzas del equipo, el triunfo de visitante sobre Cruz Azul devolvió la tranquilidad a los seguidores, aumentando la motivación con el rendimiento del miércoles en la Copa sobre Santos y el llamado de cinco elementos al Tricolor, encabezados por Lucas Lobos.

Si bien todavía es temprano para hablar de "últimas llamadas", lo cierto es que el potencial en la tabla tanto de felinos como de Camoteros podría no ser suficiente a partir de este momento, cuando el Apertura entra ya en una etapa en la que cada vez es más complicado encontrar un retorno.

Tigres lucha por sacudirse una mediocridad inesperada en la presente campaña. Sus números están muy por debajo de lo esperado para el equipo que dirige Ricardo Ferretti y su noble afición vive todavía del triunfo en el ya lejano Clásico Regio. Los universitarios necesitan dar más alegrías pero, sobre todo, que sus triunfos sean más consistentes.

Sin embargo y a pesar de que los de la Franja siguen viviendo el momento de transición por la salida de Manuel Lapuente y la llegada de Rubén Omar Romano, serán un rival complicado para los universitarios, pues si hay un equipo que sabe lo que es llevarse los puntos del Volcán en los últimos torneos es el Puebla, de las últimas seis visitas al Volcán, los Camoteros se han llevado cuatro veces la victoria.

Pero aunque hubiera sido otro rival en turno la prioridad para Tigres debe ser el pulir su contundencia, ya que el ataque ha sido un rubro muy triste para los universitarios.

Para este encuentro Ricardo Ferreti realizará varias modificaciones, la principal es la salida de Carlos Salcido por suspensión, por lo que Mauel Viniegra acompañará al Gringo Torres en la zona de recuperación.

Adelante Emanuel Villa demostró en la Copa ante Santos que ya está listo para estar de regreso en el ataque felino, pero precisamente por haber actuado a media semana, Alan Pulido estaría de arranque.

Por parte del Puebla sus hombres más peligrosos son Matías Alustiza y DaMarcus Beasley, apoyados por el naturalizado Alfredo Moreno, una tripleta que no dice mucho pero que tiene la capacidad para aprovechar las escasas oportunidades que se les presenten.