29 de julio de 2013 / 01:28 p.m.

Juárez, Nuevo León• La música se escucha hasta la calle. Es el mediodía de un viernes, pero el ambiente en la colonia Héctor Caballero, en Juárez, ya está para echar la fiesta.

La tardeada se debate entre unas chilenas mixtecas y lo mejor de la banda sinaloense. En el patio de la Casa Club Héctor Caballero, 15 jóvenes mixtecos rompen el aire con el sonido de tubas, flautas, trombones y la tambora.

Frente a ellos, un grupo de niños; mueven sus brazos izquierdo siguiendo el ritmo de su propia música.

“Es para aprender a llevar el compás”, dice Ezequiel, uno de los niños que están aprendiendo música tradicional oaxaqueña.

La variedad de música y de agrupaciones de banda en la zona mixteca de Juárez es amplia, por ello, la administración municipal ha emprendido un programa de enseñanza y difusión de su música, primero en la comunidad, para después llevarla al resto de los habitantes del municipio.

Cástulo Herrera es el maestro que guía la clase de los jóvenes, mientras ensayan la chilena “Viva mi desgracia”.

“Principalmente les enseñamos a que lean su música para que no pierdan su cultura”, explica.

DIFUNDIR LA CULTURA

El proyecto busca preservar, enseñar y difundir la música mixteca entre los niños y jóvenes oriundos de Oaxaca, pero con la finalidad de ampliar el conocimiento a todos los habitantes de Juárez.

El maestro Cástulo señala que las “chilenas” es un género propio de los estados sureños del país. En las clases se les enseña a leer partituras y el solfeo, porque la música y el ritmo los niños, dicen, ya lo traen en la sangre.

“Como en Oaxaca somos muy fiesteros la música la tenemos siempre, y ellos la escuchan desde niños”, detalla.

El objetivo del proyecto es que al final los estudiantes formen su propia agrupación y la vuelvan una fuente de ingreso.

Además, refiere el alcalde Ambriz, se busca que con el apoyo de la música bajen los índices delictivos entre jóvenes.

“Estos niños ya lo traen en la sangre, podría decirte que los niños nacen tocando algún instrumento. Estamos buscando con esto integrarlos a la sociedad y que no se sientan separados”, expuso.

Por ahora las clases se ofrecen en las colonias Héctor Caballero y Monte Cristal, además del centro de Juárez. El municipio, detalló el alcalde, financia la adquisición de los instrumentos que utilizan de los alumnos de los talleres.

“COMO LOS DEL RECODO”

En el patio de la Casa Club hace un calor de aquellos, que busca ser mitigado por una lona que cubre el sol. Ahora, el ambiente se cubre con música de banda sinaloense, motivando el baile entre los niños, quienes por un momento dejan de lado el taller de pintura que estaban tomando.

“La música es muy bonita, y porque queremos ser como los del AS o los del Recodo”, comenta Fabiola, quien junto a su familia, proviene de la comunidad San Andrés Montaña, en Oaxaca.

Ser músico de banda tiene su público, pues ya los contratan para serenatas o para ambientar algún evento, aunque, dice Luis, alumno del grupo de avanzados, no siempre hay trabajo: “Hay mucha competencia”, pues en Juárez las agrupaciones de banda abundan.

“Pues sí estaría bueno ser como ellos (Recodo), pero a mí lo que me tiene aquí es el jale. No sale tanta novia, ésas siempre se las lleva el que canta”, comenta.

GUSTAVO MENDOZA LEMUS