9 de abril de 2015 / 04:41 p.m.

Sabemos el impacto que puede llegar a causar el ver a un famoso realizar una buena obra. Hay quienes lo pueden ver bien, y otros que siempre buscarán verle un lado incorrecto. No se trata de hacerle creer a la gente que somos buenas personas y que ayudamos al necesitado, se trata de ayudar y dar sin buscar recibir.

Por tal motivo, el titular del programa Acábatelo, Mario Bezares, tuvo una grandiosa idea: ayudar a un indigente, pero disfrazándose él mismo de otro indigente, sin revelar su identidad de conductor de televisión. Y así fue como conoció a “Don Pintor”, un ancianito que, a pesar de tener muy bajos recursos, aún así le compartió de lo poco que tenía a nuestro “Mayito indigente”.

No importa de dónde vengas ni cuanto tengas, ayudar al prójimo es una plena satisfacción que irradia amor y felicidad. ¡Esto es FeliciDar!