2 de octubre de 2015 / 07:02 p.m.

Cipriano sí que está bárbaro y es que, siempre que es viernes de baile, suele perder el control con su pareja y termina haciéndole una llave de lucha libre.

El niño de la verruga peluda es fanático de las luchas, se queda hasta tarde viendo en la televisión los programas donde pasan éste deporte. Por eso, se la pasa pensando en pelear con todo mundo.

Lo malo es que agarra parejo y también se va contra las niñas, lo cual está muy mal pues debe haber un respeto.

Ojalá sus papás le prohíban ver tanta violencia, ya que le está afectando bastante...