16 de octubre de 2015 / 12:04 p.m.

Es rudo, extremo, irreverente... ¡Y llorón!
Hector del Toro tiene un lado muy sentimental, el cual nadie conocía pues imaginan que él es siempre tan loco como sus juegos.

Ya son muchas veces que el animador de Destardes rompe en llanto frente a las cámaras, lo cual es preocupante.

Un alma tan sensible que no se siente comprendida, por eso se desquita mediante sus retos pero saca su verdadero yo cuando de sentimientos se trata.