13 de octubre de 2015 / 12:32 p.m.

¿Cuantas veces hemos subestimado a los niños, creyendo que no son capaces de hacer ciertas cosas?

Solo por verlos pequeños llegamos a pensar que no pueden y por eso los terminando dejando a un lado.

Pero existen excepciones y éste el es caso de una madre que entrenó a su hija por si un accidente se presentaba.

La señora es epiléptica y sospechó que tal vez, en un futuro, podría necesitar la ayuda de alguien que estuviese lo más cerca de ella posible... su hija.

Una niña muy valiente, de tan solo cuatro años de edad, aprendió lo necesario para salvar a su mamá, y al bebé que llevaba en su vientre, de la muerte.

¡Increíble!