22 de octubre de 2015 / 03:07 p.m.

Un juego que malamente estuvo de moda hace tiempo entre los jóvenes, hoy ha regresado con más fuerza que nunca.

Se trata del juego de la asfixia, donde el reto es perder la conciencia y ser reanimado.

No hay una justificación para hacer esto, simplemente lo hacen para quedar bien con los demás, mostrando supuesta valentía.

Lo que no saben es que han tenido mucha suerte de que no hayan muerto pues, si no son reanimados al instante, mueren.

¿Por qué? Porque el corazón deja de latir y, por consecuencia, deja de mandar señales al cerebro. 

Definitivamente no es un juego, es burlarse de la muerte corriendo el riesgo de no volver a la vida,