MARCELA PERALES  marce_reportera
3 de mayo de 2016 / 08:44 a.m.

Monterrey- Lilli extraña a la que era su mamá, esa mujer que le enseñaba sus mejores recetas de cocina, pero aceptó su cuidado. Conoció el lado tierno de su madre, pero también el oscuro propio del Alzheimer.

"Lo más fuerte es el maltrato que sentía yo. Fue muy impactante para mí porque mi mamá estaba en una etapa agresiva, en una etapa donde no dormía, que me agredía a mí y a mis hijos", contó Lilliana Durán.

"Definitivamente la familia sufre un impacto muy fuerte porque esta enfermedad dura de cinco a 20 años y termina con toda la cuestión de dinero, las familias no dan abasto", explicó la presidenta de la Asociación Alzheimer Monterrey, Teresa Villarreal.

Así de difícil es para una familia vivir el lado oscuro del Alzheimer
"Llevarla a una casa de reposo fue muy difícil, mi sentimiento, fue reprobado por algunos de mis hermanos", dijo Lili. | ESPECIAL

Fue el caso de Lilli, su entorno familiar comenzó a desgastarse. Tuvo que tomar la decisión que hasta ahorita ha sido la más difícil de su vida.

"El hecho de llevarla a una casa de reposo fue muy difícil, mi sentimiento, fue reprobado por algunos de mis hermanos, porque no es bien visto aquí", dijo Lilli.

Es justo en este momento, cuando los cuidadores piden a gritos ser entendidos por la sociedad, pues también ellos van deteriorando su salud.

:"El 100 por ciento de los cuidadores están tronados, están verdaderamente sufriendo física, emocional, su salud se ve muy deteriorada, se va aislando de convivir, de socializar", señaló Teresa Villarreal.

Según la Asociación Alzheimer Monterrey, el cinco por ciento de los pacientes con esta enfermedad vive en asilos y el resto con su familia, aunque algunos hijos deciden abandonar porque el Alzheimer rebasó sus capacidades.

"La mayoría de las veces es porque ya no pueden con esta carga, no porque no los quieran cuidar y no es porque no tengan principios, si no que está enfermedad es tan desgastante que ya acabó con el cuidador", dijo la presidenta de la asociación.

"Aquí la asociación cuida mucho al cuidador, porque si el cuidador esta bien, la familia va a estar bien y el enfermo va a estar bien. Capacitamos al cuidador para que pueda entender esta situación", dijo Teresa Villarreal.

Lilli optó por acudir a los talleres de apoyo de la Asociación Alzheimer.

Ahora lleva una buena convivencia con su madre, al igual que el resto de la familia. Ya no tiene culpa de lo que era necesario hacer.

Sin embargo, existen maneras de prevenir esta enfermedad, mañana se las explicaremos, así como quiénes son más propensos a desarrollar Alzheimer.