marcela perales @MARCELA_REPORTERA
14 de junio de 2016 / 08:48 a.m.

Monterrey.- Es difícil definir el perfil de un agresor sexual, porque pueden encontrarse en lugares como un plantel educativo o en el parque. Pero casi siempre se localizan en el lugar menos esperado... la casa, donde nadie sospecharía de él por la amabilidad y carisma que muestra ante los demás.

A decir de especialistas, es en el hogar, donde generalmente se cometen violaciones, la razón, es la cercanía con la víctima.

"Regularmente es algo premeditado, es algo que el abusador planeó con tiempo, conquistó a la víctima, le llevó dulces, le cayó bien, en fin la fue trabajando hasta que llega el momento en que se consuma la agresión", explicó la psicóloga de la asociación VICCALI, Patricia Vela Canales.

Blanca, quien sufrió agresión sexual cuando era una niña, nos da un testimonio claro de lo sucedido.

"Él sabía que mis papás no estaban en casa. Él iba porque tenía, según recuerdo, una novia por ahí… nunca la llegue a ver", mencionó.

Información proporcionada por la asociación VICCALI y el Centro de Integración Ciudadana, señala que el 30 por ciento de las víctimas de violación son menores. El 90 por ciento de sus agresores son familiares directos, el resto, cometen la agresión en la vía pública, escuelas e iglesias.

"El violador no tiene cara, el violador, puede ser enojón, puede ser guapo, feo, simpático, pero entonces dónde busca a esas víctimas, las busca en un núcleo favorable, puede ser en una escuela, puede ser un maestro, en una religión, un pastor, un sacerdote", describe Ludivina Lozano Leal directora de la asociación.

Fue el caso del agresor de Blanca, por ejemplo, de quien nadie sospecharía, por su manera de ser.

"Una persona carismática ante los demás, totalmente amable, con mis primas, tíos, totalmente amable, era una persona que tú no te imaginas lo que estaba haciendo", describió.

Las investigaciones también arrojan que debido a este perfil oculto, solo el 10 por ciento de los agresores son detenidos, de esos, solo el uno por ciento llega a arrepentirse. Especialistas explican la razón.

"Ese arrepentimiento es momentáneo, porque posteriormente vuelve a predominar la parte agresiva y violenta", explica la psicóloga Mayra López.

"En muchos casos hay una lesión a nivel neurológico que puede estar afectando una región cerebral que predomina la agresión, porque no alcanza el placer en otras actividades, si no algo que le genere mayor placer siempre, ver a la víctima sufrir, todo un plan que va estableciendo", advirtió la especialista.

En la mayoría de las ocasiones, el delito no es denunciado por el menor porque piensa que no le van a creer o tiene miedo, en el caso de los adultos, no lo hacen por vergüenza.

Por eso es indispensable que la agresión pueda prevenirse, en el siguiente especial le diremos cómo.