SANTIAGO FOURCADE @SANTIAGO4KD Y VÍCTOR MARTÍNEZ @VICTORMTZLUCIO
26 de enero de 2016 / 06:20 a.m.

Buenos Aires.- Este es el barrio de Flores en Buenos Aires, Argentina, en estas calles vivió su infancia Jorge Mario Bergoglio.

Hace unos años, esta colonia representaba los límites del área urbana, predominaban las quintas, pero en una modesta casa, de una sola planta en la calle Membrillar, el inmigrante italiano Mario, empleado ferroviario, y su esposa Regina, concibieron cinco hijos.

Años después esta casa luce diferente y ocupada por una gente distinta, y en su fachada, algo que la hace especial.

La vida cambió a los vecinos de este barrio desde aquella tarde del 13 de marzo de 2013, con la noticia: Jorge Mario Bergoglio, era el nuevo Papa.

“Yo estaba mirando la tele, de repente, cuando sentí ¡Bergoglio, no puede ser!, entonces salí corriendo a avisarle a mi hija, que no podía ser que el Papa fuera nuestro”, dice una mujer que vive en el Barrio de Flores.

“Yo considero que es un, no solamente ser una buena persona sino tener una profunda vocación y tener un sentido de misión, excepcional”.

“Y después lo más increíble que pasa ahora, es que estando en un lugar tan privilegiado como el que está, sigue siendo lo mismo”.

A pocos metros se encuentra el parque donde jugaba de pequeño el Papa Francisco, ahora remodelado y con un estampado conmemorativo. A siete cuadras, el sitio más importante de su historia: La Basílica de San José de Flores, donde el joven Bergoglio descubrió su vocación.

Edificado entre 1879 y 1883, dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, este templo tiene algo que lo hace especial.

Recorrer la Basílica de San José de Flores, es darse cuenta de la belleza de su eclecticismo, su mezcla de elementos de diferentes estilos y épocas de la historia del arte.

En octubre de 1956 la imagen de San José, que preside su altar, recibió la coronación pontificia por el Papa Pío XII, y en 1997 se develaron tres pinturas a cargo de artistas ucranianos y su restauración general.

La cámara de Telediario tuvo acceso exclusivo justo al lugar donde Jorge Mario Bergoglio se preparaba para oficiar misa en sus años de crecimiento pastoral, su sacristía.

Es aquí, en este barrio histórico de Buenos Aires, donde comienza el recorrido apostólico de Jorge Mario Bergoglio, pero es en Flores, en las villas, con los marginados, donde se escriben los capítulos decisivos que le platicaremos a lo largo de esta semana.