ALEXANDRA AMAO
16 de octubre de 2016 / 04:03 p.m.

MONTERREY.- Tal parece que el servicio recolector de basura no es exclusivo de los vecindarios y es que la mañana de este domingo, la Plaza de la Purísima mostró una cara a la que no estamos acostumbrados.

En los alrededores de este ícono regiomontano, montones de desechos que resaltaban en los contenedores se pudieron visualizar.

Apilados en bolsas que sobrepasaban el borde de los recipientes, encima del mal aspecto, tenían otra característica; el mal olor.

En su mayoría, botes de refresco vacíos y diversas envolturas lograron captarse tirados en el piso y hasta en las jardineras.
Aunque las bancas tampoco se salvaron.

Sin dar declaraciones frente a la cámara, algunos vendedores aseguraron que esta situación lleva así al menos tres días.

Al momento de constatar los hechos que se reportaron a Telediario, se oficiaba una misa en la iglesia colindante, en donde el personal dijo desconocer el porqué de la insalubridad.

Con esta acción queda demostrado que pese a que a los responsables de realizar limpieza no hacen lo propio y suma un problema, la falta de cultura es otro de los conflictos.