ALEXANDRA AMAO
9 de octubre de 2016 / 05:36 p.m.

MONTERREY.- Más selvas que otra cosa es lo que parecen algunos panteones de la ciudad.

Tal es el caso del cementerio municipal San Jorge en donde la hierba ha crecido tanto que las lápidas ni siquiera puedan distinguirse.

En algunas áreas del cementerio, se cortaron los pastizales, pero de nada sirvió hacerlo si se tienen acumulados por montones aquí y allá.

En algunas tumbas, la basura también está presente, al igual que el descuido en la pintura de la gran mayoría.

Otras más que son adornadas por lo que fueron floreros solo son recipientes que estancaron agua y con ello, un nido de mosquitos que se ven al por mayor.

Lo peor del caso es que los accidentes pueden presentarse más temprano que tarde, y es que durante el recorrido por el camposanto, fueron localizadas algunas tumbas abiertas o con el concreto quebrado.

Antes los casos de zika que se han presentado en la entidad, la autoridad tiene mucho trabajo que realizar dentro de este panteón que alberga a cientos de seres queridos que se adelantaron en el camino.