AP
6 de junio de 2016 / 10:24 a.m.

México. — El partido gobernante de México se encaminaba a sufrir un fuerte revés en los comicios de este domingo en los que se eligieron 12 nuevos mandatarios estatales, según resultados preliminares divulgados el lunes.

Criticado por escándalos de corrupción, hechos de violencia en varias zonas del país y una débil economía, el Partido Revolucionario Institucional habría ganado apenas cinco de los 12 gobiernos estatales, con pérdidas en estados que siempre había gobernado, incluido Tamaulipas.

El PRI también perdería Veracruz, un estado con cerca de 8 millones de habitantes que lo hace el tercero más poblado del país.

El partido llegó a los comicios del domingo gobernando nueve de los 12 estados en disputa.

El beneficiario sería el conservador Partido Acción Nacional (PAN), que se impuso en los estados fronterizos de Chihuahua y Tamaulipas, y los centrales de Aguascalientes y Puebla. Y en inusuales alianzas con el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), ganó el norteño Durango, además de Quintana Roo y Veracruz, en el este del país.

El número de estados que controle el partido de cara al 2018 tendrá un impacto importante en la cantidad de recursos que tenga y el número de votos que pueda reunir para la contienda presidencial.

El PRI perdió la presidencia en el 2000 por primera vez en 71 años, y la recuperó en 2012. Pero el presidente Enrique Peña Nieto enfrenta bajos niveles de aprobación, intensa violencia por el narcotráfico en partes del país y lo que algunos ven como la falta de compromiso para combatir la corrupción.

Autoridades y líderes políticos reportaron incidentes aislados de violencia relacionada con las elecciones.

En Veracruz, una alianza opositora se quejó de ataques contra sus miembros en siete municipios. Dijo que varios vehículos fueron quemados y que una oficina de un partido en Xalapa, la capital del estado, fue atacada con bombas incendiarias.

José Mancha Alarcón, dirigente estatal del Partido Acción Nacional, dijo que los atacantes irrumpieron en la casa del alcalde de Acajete y le prendieron fuego al inmueble.

En el municipio de Emiliano Zapata, cerca de Xalapa, una cabeza humana fue abandonada en un parque a pocos pasos de un centro de votación.

El secretario de Seguridad Pública del estado de Veracruz, Arturo Bermúdez, confirmó que el conductor de un legislador local fue secuestrado. El legislador es parte de la campaña a gobernador de la alianza opositora.

Varios votantes en Veracruz dijeron haber recibido mensajes de texto en sus celulares, amenazando a la gente para que no votara.

Al otro lado del país, en el estado de Sinaloa, se informó que varios atacantes armados con palos y piedras dañaron decenas de autobuses que transportaban material de campaña.

En el estado de Oaxaca, una turba quemó algunas papeletas de votación y amenazó con evitar la apertura de centros de votación, mientras que en Zacatecas fue arrojada una bomba incendiaria contra la puerta del Congreso estatal.

También hubo elecciones en Baja California. El candidato a alcalde en la ciudad fronteriza de Tijuana y ex jefe de seguridad Julián Leyzaola ha sido reconocido por calmar el derramamiento de sangre en la ciudad antes de hacer lo mismo en Ciudad Juárez, pero también ha sido criticado por su estrategia de mano dura. En Juárez fue baleado y ya no puede caminar.

En la Ciudad de México, los votantes seleccionaban a 60 miembros de una asamblea constituyente que se encargará de escribir la Constitución de la capital. En la elección aventajaba Morena, un partido liderado por Andrés Manuel López Obrador y con el cual busca usar de trampolín para las presidenciales de 2018.