SANTIAGO FOURCADE | @santiago4kd
11 de mayo de 2016 / 11:53 a.m.

Reynosa.- Dos millones 500 mil ciudadanos elegirán el próximo 5 de junio nuevo gobernador, 22 diputados y 43 alcaldes en Tamaulipas.

Aquí, en una de las regiones de México más golpeadas por el crimen organizado. Tan asolada que el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en los comicios anteriores para gobernadores, Rodolfo Torre Cantú, fue asesinado por sicarios.

En esta ocasión no ha habido ejecuciones, pero sí amenazas, retiro de candidaturas, y acusaciones de todos contra todos por supuestas ligas con el narco. Además, hay lugares prohibidos, sitios donde el crimen organizado parece mandar y los candidatos se abstienen de ir, o si lo hacen, van con severas medidas de seguridad. Tamaulipas, elecciones marcadas por el narco.

“Están metiéndose grupos delincuenciales y apoyando al candidato de Acción Nacional (PAN); le dicen a nuestra gente que renuncien y que se inclinen por Francisco Javier García Cabeza de Vaca. Varios compañeros nos lo han hecho saber con mucho miedo y temor”, detalla Jorge Valdez sin titubear. Para el candidato a la gubernatura por el PRD, la situación es muy compleja, porque varios aspirantes de sus listas han declinado por amenazas, aunque no precisa cifras. Según él, la zona cañera de Mainero e Hidalgo, sobre la ribereña, son los peores ejemplos de la intimidación que su partido ha sufrido.

“En Mante, los medios de comunicación con los que teníamos convenio ya nos avisaron que lo sentían mucho, pero que no podían publicar nada sobre nosotros; nada diferente que no sea García Cabeza de Vaca”.

Su partido sigue sin ingresar a varios municipios más serranos. Ese es el perredista. ¿Y el panista?

“¿Cómo lo manejo? Con firmeza y llego hasta donde deba llegar. Tengo que mandar un mensaje de que no me someteré ante nadie. Nomás eso me faltaba, porque deben saber (los delincuentes) que la seguridad y libertad no es negociable por nada y por nadie”, manifiesta un enérgico García Cabeza de Vaca.

Casi son las 10 en Tampico y la inercia del mitin vespertino donde estuvo acompañado por Margarita Zavala lo sigue contagiando. Diferente al enfoque combativo expuesto por su adversario perredista: Francisco habla pausado y con un lenguaje corporal cuidado.

“Los gobiernos municipales no han actuado, apoyado a las fuerzas federales, y además son parte del problema. ¿O cómo nos explicamos que Reynosa es la ciudad más importante del estado y el Ejército desinstaló 120 cámaras colocadas por el crimen organizado? No hay manera que se hayan puesto sin la complicidad del gobierno municipal”.

Esquiva las acusaciones sobre Mante y Mainero y el senador redirige la charla hacia la injerencia del partido gobernante (PRI) en zonas claves y los acusa de abandono. “Recorran las carreteras y se darán cuenta que en Tamaulipas hay cuatro de las cinco carreteras más peligrosas del país. Vamos a preguntarles a los comerciantes si es urgente o no cambiar. Vamos a preguntarles a las más de 900 familias que se fueron del sur lo que sienten. A los que han secuestrado, o los 3 mil ranchos abandonados por la inseguridad”.

Baltazar Hinojosa también camina en Tampico y es apuntalado por uno de sus líderes. “Los tres candidatos que fueron comprados por el crimen en Tamaulipas y que hemos decidido expulsar, se les había exigido apoyar al PAN”, anunció hace días Manlio Fabio Beltrones para sorpresa de los asistentes al mitin de ese día. Una decisión del presidente del CEN del PRI que volvía a encender la polémica por los feudos criminales y reconfirmaba que el debate sobre el desgobierno en varios municipios de Tamaulipas estaba latente.

Para el tricolor, las acciones de los aspirantes a las alcaldías de Hidalgo, Villagrán y Mainero fueron determinantes para la decisión. Redes sociales documentaron cómo los candidatos priistas habían participado en actos panistas sin siquiera ocultar sus pósters y colores en el escenario.

“Tenemos que entrar a todos lados y por eso hablamos con las autoridades locales independientemente del partido que sea”, aclara Baltazar con rapidez. “Aunque claro, en lugares donde se han originado ciertos problemas te lo dicen una vez que ya empezó el acto, se te acercan al oído y murmuran: ‘Oiga, le encargamos mucho esta situación’ y de ahí ya en el público haces tus compromisos y mandas una señal, como hice en Xico, desde que me bajé de la camioneta al lugar del escenario, me hicieron unos comentarios y dije que siendo gobernador pondría un ‘hasta aquí’…”

Baltazar, como el resto de sus acompañantes utiliza una camisa blanca con su nombre bordado y refleja un semblante relajado. Habla rápido: “Y si te dicen (sobre los problemas de inseguridad) en voz baja es porque existen en voz alta”.

Con la experiencia de Jaime Rodríguez en Nuevo León aún fresca, Francisco Chavira y su candidatura independiente han despertado suficientes elogios como para incomodar al sistema tradicional. Y no tiene pelos en la lengua para hablar sobre la criminalidad y lo que él cree que sucede entre mafias y políticos:
“Aquí te secuestran, roban en la carretera y hay una impunidad tremenda ¿A qué se debe esto? A la complicidad que se agrava en las campañas con los candidatos, porque hacen pacto, no solamente con los empresarios, donde por cada millón de pesos les retornarán 20 millones, sino que también acuerdan con los secuestradores y los grupos armados que se dedican a la extorsión”.

Chavira expresó que la impunidad que caracteriza a Tamaulipas se relaciona con la imposibilidad de los funcionarios para investigar a delincuentes que patrocinaron sus campañas.

“Aquí el convivio entre un gobernador, un alcalde y los delincuentes es algo muy normal y es parte del sistema que rige nuestro estado”, concluye.

“Cuando alguien se porta mal en una colonia ni modo que llames a los de la Marina, por eso estamos proponiendo la nueva policía de proximidad para que atienda los delitos del fuero común”, describe Baltazar y agrega, “Si logramos que estos nuevos cuerpos policiacos sean gente formada, educada y jóvenes preparados y certificados con toda la tecnología van a ser los responsables de cuidar a las colonias y a las familias de Tamaulipas”.

Como el candidato del PRI, el resto de los postulantes a la gubernatura también han coincidido sobre el punto que más preocupa a la ciudadanía: el alza en delitos que afectan a la vida cotidiana en las colonias y ciudades del noreste.

Para García Cabeza de Vaca, la actual estrategia debe ser integral con un trabajo de inteligencia profundo y conjunto con una sociedad civil involucrada. “Yo también quisiera ver a las fuerzas armadas en sus cuarteles y el hecho de que estén en las calles no es porque quieran, sino porque es la última línea de defensa y hoy están supliendo la malas decisiones han tenido los gobiernos locales, tanto municipales como los estatales”.

En otra coincidencia entre las plataformas de los candidatos, exigen que se aumente la cantidad de elementos y que se genere la denominada policía de proximidad, con agentes que sean cercanos a los ciudadanos y utilicen un lenguaje que facilite la inserción de la policía en el tejido social.

“La policía estatal que debiese tener 9 mil elementos para satisfacer las necesidades de seguridad solo cuenta con 2 mil 700”, la propuesta del panista comulga con la de Baltazar, quien agrega: “tenemos un déficit de 6 mil policías”.

“De qué sirve gastar 16 mil millones de pesos y tener policías federales, marinos en la calle, pero graves problemas hacia adentro en nuestras instituciones estatales, esas hay que depurarlas, porque no prevalece el estado de derecho”, analiza Gustavo Cárdenas, de Movimiento Ciudadano, y concluye “Llegas a la procuraduría y te da miedo entrar; quieres meter una denuncia y te da miedo. De 100 delitos que se cometen solo se registran 11 y de esos se le da seguimiento a siete. El problema es más grave de lo que imaginamos”.