MARCELA PERALES @marce_reportera
8 de junio de 2016 / 10:20 a.m.

Monterrey.- El título de ‘dama de compañía’ ha sido escuchado durante generaciones. Ahora les llaman chicas ‘Escort’, sin embargo, hay mujeres que conservan la anterior tradición. Uno de esos casos es el de Ángela.

"La primera idea que se viene a la cabeza es tener relaciones sexuales y generalmente, en la mayoría de las ocasiones no es así".

"A veces te contratan simplemente para acompañarlos a una fiesta, para acompañarlos a un viaje, gente viuda, divorciada, soltera que no busca un compromiso, tienen un evento, un compromiso social, no quieren ir solos, buscan una dama de compañía y eso es todo".

Ángela lleva más de una década siendo dama de compañía, y dice ofrecer sólo eso y no relaciones sexuales.

Comenzó cuando siendo universitaria, su padre le dijo que no le pagaría los estudios.

"Tenía que hacer algo, algo rápido. Un trabajo con horario flexible y que económicamente solventara mis estudios", recuerda Ángela.

"Terminé mi carrera...soy Médico Veterinario", dijo.

Tuvo a tres hijas, y sin tener una pareja, les proporcionó estudio, vivienda y tiempo de calidad.

"A mi pensar viven cómodamente, no batallan en ese sentido, en los eventos de la escuela siempre he estado yo presente, en sus enfermedades siempre he estado yo, no me he perdido ninguna de sus etapas", asegura.

Tanto ellas como sus clientes también han sido estudiados por los investigadores.

"Las niñas que están estudiando en colegio o universidades para pagar sus costos de estudio, ellas trabajan como acompañantes", señala Arun Kumar Acharya, investigador de la UANL.

"Ahí en ese caso los clientes lo que están buscando es ese satisfactor de una necesidad emocional, necesidad de compañía, de prestigio, necesidad de decirle al mundo tengo una compañera bella, tengo una compañera que está hermosa", explica Jesús Castillo López, sociológo de la UDEM. 

A diferencia de una Escort, a una dama de compañía que no ofrece sexo y tiene una necesidad, le cuesta más trabajo estar con un cliente por los siguientes factores.

"No escoges al cliente, más bien el cliente te escoge a ti, como 'mercancía'", señala Ángela.

"A veces nos tenemos que topar con personas que son agresivos, alcohólicos, gordos, feos, flacos, hay de todo y para todos tienes que tener una sonrisa", dijo.

Ángela aseguró la educación y patrimonio de sus hijas, con quien vive y las atiende sin depender de ninguna empresa, pero también está consciente de los riesgos que ha pasado, por eso recomienda a las nuevas generaciones que si pueden elegir no hacerlo, no lo hagan.

"El camino que yo he labrado es muy tranquilo. (Pero) los riesgos aunque son muy pocos, son muy fuertes"

Si algo tienen en común las Escort y damas de compañía, es que ambas se ofertan en internet y han colaborado en el incremento de la pornografía online.