18 de junio de 2014 / 11:40 a.m.

Monterrey.- La Policía Ministerial investiga el caso de un joven cuyo cuerpo sin vida fue abandonado la madrugada del miércoles en calles de la colonia Topo Chico.

El ahora fallecido estaba atado de pies y manos, además de que presentaba golpes y signos de tortura, pero se desconocía la forma en que lo asesinaron.

El hallazgo se dio como a la 1:00 horas en el cruce de Abasolo y Salinas Victoria, en el populoso barrio ubicado en la zona norte de Monterrey.

La persona ultimada no portaba ningún documento que permitiera identificarla. Se trató de un masculino de aproximadamente 20 años de edad.

Era de complexión delgada y tez morena, de cabello corto y con diversos tatuajes en el cuerpo.

El joven no traía camisa, y vestía solamente pantalón de mezclilla negro y calcetones blancos.

Fueron vecinos de ese sector de la colonia Topo Chico quienes llamaron las corporaciones de auxilio al ver a la persona en el suelo, sobre el pavimento y a escasos centímetros de la banqueta.

Elementos de Fuerza Civil fueron los primeros en arribar, al igual que los socorristas de la Cruz Verde.

Estos últimos descartaron signos de vida en el desconocido, estableciendo además que presentaba golpes diversos y huellas de tortura.

La víctima tenía atadas las manos por la espalda, y también tenía sujetos los pies. Ningún vecino lo reconoció.

Las personas entrevistadas dijeron no haber escuchado nada, como disparos o gritos, por lo que se dieron cuenta hasta más tarde y pensaron que se había tratado de un atropello.

Comentaron que en esa área del Topo Chico los habitantes gozaban de cierta tranquilidad desde hacía ya varios meses, luego de los meses de intensa violencia que se generalizó en la ciudad.

Las autoridades investigadoras suponen que el hombre hallado la madrugada del miércoles fue privado de la libertad y luego abandonado en ese oscuro sitio, pero hasta el momento se desconoce cualquier posible móvil.

Los restos del desconocido fueron trasladados en una unidad del Servicio Médico Forense al anfiteatro del hospital Universitario, mientras se realizan las respectivas investigaciones.

FOTO: AGUSTÍN MARTÍNEZ

AGUSTÍN MARTÍNEZ