REDACCIÓN
12 de mayo de 2015 / 10:48 p.m.

Monterrey.- El hombre que el pasado 10 de mayo asesinó de una cuchillada al policía del municipio de Allende, cuando intentó detenerlo por golpear a su concubina, quedó vinculado a proceso y recluido en el penal del Topo Chico.

Luis Román Osorio Leal, de 39 años, quien fue detenido el lunes en la noche con orden de aprehensión, fue presentado ante un juez de control regional y acusado formalmente como responsable del homicidio calificado de Jesús Mitra Hernández, quien era originario del estado de Oaxaca y tenía alrededor de un año de laborar en la corporación municipal de Allende.

Fue el agente del Ministerio Público que integra la carpeta judicial del caso, quien formalizó la acusación en contra de Osorio Leal por considerarlo probable responsable de los hechos ocurridos afuera de un domicilio ubicado en la calle Comonfort número 700, en la Sección Independencia, de dicho municipio.

Durante una audiencia que se celebró este martes, el fiscal le explicó al imputado que ubicó los elementos de la Agencia Estatal ubicaron a varios testigos, pero fue su concubina Leticia Maribel Hernández Leal y el compañero de labores de la víctima mortal, Manuel Garza Villalobos, quienes lo señalaron como autor material del hecho.

La mujer declaró que el 10 de mayo en la madrugada sus hermanas y uno de sus cuñados le llevaron serenata como regalo del día de las madres y la invitaron a visitar a su mamá para hacerle el mismo obsequio.

Pero, Luis Román se molestó y empezó a discutir, por lo que sus familiares se despidieron y él aprovechó para golpearla.

Explicó que por eso se comunicó por teléfono a la comandancia y pidió auxilio, luego se dirigió a un Súper Siete ubicado cerca de su casa y su concubino la siguió, pero luego regresó al domicilio, porque se percató que había llamado a la policía.

Mencionó que cuando los policías llegaron les denunció los hechos y los llevó hasta su casa, donde fueron recibidos por Luis Román Osorio, quien estaba armado con un cuchillo.

Agregó que atacó a los policías y uno de ellos lo roció con gas lacrimógeno para tranquilizarlo, pero no pudo y le lesionó hasta que lo dejó sin vida.