FRANCISCO ZUÑIGA
4 de noviembre de 2016 / 08:50 a.m.

ALLENDE.- En los dos últimos meses, lo único seguro a lo largo de la Carretera Allende-Cadereyta, es que alguien será robado.

Cada noche, los ladrones aprovechan para entrar a negocios, fincas, casas y llevarse lo que pueden, sin que la autoridad haya logrado abatir en algo tal incidencia de delitos.

La situación parece intensificarse entre Atongo y el Centro de Allende, donde cada día ocurren estos atracos.

El problema empezó hace unos dos meses, pues antes, aunque ocurrían robos, no eran tan comunes como ahora.

En los talleres incluso se llevan los tanques con diesel, y donde no tienen muchas cosas, se llevan lo que pueden.

Los afectados reconocen que hay vigilancia, pues las patrullas pasan de vez en cuando, pero de nada sirve, porque de todos modos los ladrones entran. Mucho influye que a todo lo largo de la carretera no hay alumbrado.

En ocasiones hay operativos a la altura de la comunidad de Los Sabinos, pero muchos de los robos ocurren por las noches en las fincas. Ahí no hay quien lo impida.

Los vecinos de ese sector piden a la autoridad que refuerce la vigilancia, principalmente por las noches. para evitar que los ladrones acaben con el patrimonio de toda la población.