1 de febrero de 2014 / 02:57 a.m.

Monterrey.- La encargada de una bodega de venta de maíz, pasó el susto de su vida, luego de que dos sujetos armados ingresaran al local, la amagaron  para apoderarse de más de 10 mil pesos y luego rociaron con gasolina una oficina, dejando a la mujer encerrada en el lugar.

Los hechos se registraron alrededor de las 18:30 horas, en el almacenamiento marcada con el número 225, de la calle Rafael de la Peña y Peña, en su cruce con Hermenegildo Galeana, en la colonia Del Norte, en Monterrey.

La mujer identificada como Erika García de León, de 31 años de edad, platicó que estaba a pocos minutos de cerrar cuando repentinamente ingresaron dos hombres encapuchados y de complexión mediana y le dijeron que se tirara al piso.

Uno de los presuntos delincuentes la obligó a tirarse amenazándola con un cuchillo, mientras su cómplice revisaba los cajones del escritorio ubicado en la oficina.

García de León, dijo que tenía alrededor de 10 mil pesos en uno de ellos y se los llevaron.

“Me tiraron al piso y se llevaron alrededor de 10 mil pesos, entre billetes, monedas, de todo” contó aún nerviosa.

Una vez que se iban a retirar, los hombres vaciaron gasolina que llevaban en botes, en el escritorio y sillas, que fueron consumidas por las llamas. Inmediatamente salieron del lugar bajando la cortina que da hacia la calle y se llevaron las llaves del inmueble, además dejaron encerrada a la empleada.

García de León, dijo que en lo único que pensó fue en salir de la bodega por lo que comenzó a golpear la puerta y vecinos del lugar y de un hotel que se encuentra enfrente, se percataron de los golpes y gritos, además del humo que comenzaba a salir.

Los mismos llegaron al lugar y con extintores lograron apagar las llamas, sin embargo llamaron a Bomberos para que revisaran la zona; además acudieron elementos de Protección Civil y policías municipales, así como paramédicos de la Cruz Verde.

Por el hecho fue necesario dar aviso a los uniformados de la Agencia Estatal de Investigaciones, done arribaron más de cinco unidades para buscar alguna pista de los malhechores.

Personal de periciales se encargaría de revisar las cámaras de seguridad de la bodega para ver si pueden dar con los responsables.

La mujer fue interrogada por los agentes ministeriales.

Marilú Oviedo