REDACCIÓN
26 de mayo de 2016 / 10:24 a.m.

García.- A casi un año de haber sido detenidos, los dos cómplices del autor de la masacre de los 10 empleados de una agencia Corona, en García, continúan en espera de la resolución de dos amparos que promovieron contra la vinculación a proceso, situación que mantiene suspendido el desahogo del juicio que les inició la Procuraduría de Justicia en el Estado.

Francisco Javier Rosales Monita y Jesús Jonathan González Mendoza, quienes permanecen recluidos en el Cereso de Cadereyta, fueron trasladados este miércoles a una sala de audiencia del Palacio de Justicia, en donde les notificaron de la suspensión de la audiencia intermedia que les habían programado, porque no han sido resueltos sus juicios de garantías.

Rosales Monita y su cómplice fueron capturados en julio del año pasado por elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) y reconocidos por tres testigos, entre ellos, dos sobrevivientes del multihomicidio que ocurrió el 19 de junio del año pasado en el negocio ubicado en la colonia El Mirador.

Las personas que sobrevivieron al ataque y otro más son testigos protegidos de la Procuraduría de Justicia, por lo que desde el momento que fueron ubicados por los investigadores estatales fueron registrados con un número bajo el cual deberán comparecer, cuando se desahoguen las diligencias de la parte final del juicio que enfrentan.

Mientras esperan la resolución de los juicios de garantías que promovieron, los imputados y sus abogados solicitaron la suspensión del término en lo que se refiere a la medida cautelar de prisión preventiva que actualmente cumplen.

Por lo que, aunque permanecen detenidos, ese plazo por el momento no cuenta para los jueces de control que dirigen la carpeta judicial que integra el agente del Ministerio Público asignado al caso.