REDACCIÓN
23 de septiembre de 2015 / 07:18 a.m.

Monterrey.- Sobre el avance del caso de Andrómeda Cordero Flores, la mujer que asesinó a sus dos hijas e hirió a su hijo varón, la Procuraduría General de Justicia de Nuevo León (PGJNL) informó que no existe ningún impedimento para que la acusada no sea juzgada de manera normal, es decir, ésta no goza de una atención especial.

Cordero Flores, a quien se le imputan el doble infanticidio y la agresión a su hijo, actualmente tiene un defensor de oficio, de acuerdo a lo señalado por el procurador Javier Flores Saldívar, aclarando que quien ha aparecido en los medios de comunicación como su abogado no está registrado ante el Ministerio Público como el defensor de Andrómeda.

Reiteró que sobre el padre de los menores no existe investigación, debido a que al momento en que ocurrieron los hechos se encontraba fuera del domicilio.

"Acuérdense que cuando llegan no sabíamos de la escena del crimen, cuando ya se entra al domicilio entonces nos damos cuenta de la escena del crimen.

"En concreto yo les diría que no hay alteraciones de la escena del crimen, y en todo caso ese evento debe ser demostrado dentro del juicio que se está llevando a cabo", señaló.

PENA MÁXIMA PARA ANDRÓMEDA

Por estar apta mentalmente para ser sometida a un juicio de procedimiento normal, la mujer que el pasado 7 de septiembre asesinó a sus dos niñas e intentó hacer lo mismo con su único hijo varón podría alcanzar una pena de hasta 105 años de prisión.

Andrómeda Elisa Cordero Flores podría recibir esa condena de acuerdo a lo que establece el Código Penal vigente en el estado.

Además, porque desde el inicio de su juicio, la Procuraduría de Justicia la señaló como probable responsable de los delitos de doble homicidio calificado, tentativa de homicidio y violencia familiar.

Aunque, el martes de la semana pasada, cuando fue presentada en la audiencia en la que quedó vinculada a proceso, Andrómeda Elisa aparentemente permaneció desmayada durante la diligencia por supuestos trastornos mentales.

Finalmente, los siquiatras del penal del Topo Chico descartaron esa situación y tras analizarla por orden del juzgador, los expertos concluyeron que la mujer está en condiciones normales para ser sometida a un juicio correspondiente.

Los especialistas advirtieron que, en algún momento, tuvo un leve trastorno emocional, pero ningún daño psicológico con el que pueda evadir la realidad de los hechos que protagonizó y enfrentar el juicio que le siguen por haber atacado a sus tres pequeños hijos en su domicilio ubicado en la colonia Rincón de las Cumbres, en Monterrey.

Después de conocer los resultados emitidos por los especialistas del reclusorio, el juzgador resolvió continuar con el juicio normal del nuevo sistema acusatorio en contra de la mujer y confirmó que es hasta el próximo mes de diciembre, cuando termina el plazo que tiene la Procuraduría de Justicia para concluir la investigación del caso que impactó a los nuevoleoneses.