REDACCIÓN
15 de septiembre de 2015 / 07:35 p.m.

Monterrey.- La mujer que asesinó a sus dos hijas y dejó lesionado a su único hijo varón en Cumbres, quedó vinculada a proceso por doble homicidio calificado, tentativa de homicidio y violencia familiar, pero el juez ordenó que se le someta a un dictamen psiquiátrico, porque durante la audiencia permaneció, aparentemente, desmayada la mayor parte del tiempo; podría convertirse en una reclusa inimputable.

Durante la diligencia, que fue privada y se prolongó por 6 horas en la sala 3 del Palacio de Justicia de Monterrey, Andrómeda Elisa Cordero Flores fue examinada por un siquiatra del penal del Topo Chico por la condición de letargo que presentó, cuando apenas tenía dos horas de haber sido trasladada al lugar.

El especialista advirtió que no presentaba, por el momento, síntomas de algún trastorno mental, por lo que el juzgador desahogó la audiencia de vinculación, en la que el agente del Ministerio Público modificó uno de los delitos de tentativa de homicidio a homicidio calificado por la muerte de la pequeña Laisha Campos Cordero, de 2 años, quien murió a 6 días del ataque.

En la diligencia, Andrómeda Elisa volvió a escuchar los detalles de los pormenores de la investigación que realiza el agente del Ministerio Público, que integra la carpeta judicial del caso.

Entre esos están las pruebas toxicológicas que revelaron que había ingerido un medicamento denominado Venzodrazepín, el cual contiene Valium y Diazepam.

Sin embargo, no está determinado el momento en el que lo ingirió, pues de acuerdo a las investigaciones pudo haber sido antes o después de los hechos.

La presunta asesina de sus hijas volvió a guardar silencio por recomendación de los defensores oficiales que le asignó el estado.

Después de escuchar los argumentos del representante social y de los defensores de la imputada, el juez resolvió su vinculación.

Dio un plazo de 3 meses, hasta diciembre, para que se concluya la investigación que le siguen y ordenó su regreso al Penal del Topo Chico.

A su vez, ordenó que Andrómeda sea sometida de inmediato a un estudio psiquiátrico para conocer su estado de salud mental, porque en caso de que resulte afectada, va a ser sometida a un procedimiento especial, en el que podría ser castigada solo con su reclusión en un centro donde le brinden la atención necesaria.

Si se descarta cualquier padecimiento mental, Cordero Flores tendrá que enfrentar un juicio normal.