AGUSTÍN MARTÍNEZ
17 de julio de 2015 / 10:08 p.m.

Monterrey.- A un año de los desgarradores hechos, los padres de la pequeña Melany Viridiana, raptada y asesinada por un vicioso en Ciudad Madero, Tamaulipas, aún esperan que cierren sus heridas.

La señora Liliana Ramón Rodríguez dice que ya no quiere recordar más ese episodio que le cambió la vida por completo y derrumbó su mundo en un abrir y cerrar de ojos.

La madre dejó entrever que la herida sigue sangrando, y que el dolor aún es el mismo que hace 365 días.

Indicó que tiene confianza en el trabajo que realizaron las autoridades tamaulipecas, y que sí cree que el hombre detenido como presunto homicida es efectivamente el responsable.

A un año del lamentable incidente que marcó a la comunidad de Tampico-Madero y Monterrey, el barrio donde vivía la niña de 7 años sigue prácticamente igual que cuando ella se fue.

Melany habitaba en la calle Vista de la Montaña, en la colonia Vistas del Río, de Juárez, Nuevo León, cuyos vecinos siguen consternados ante esta tragedia.

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Efraín Torres Fuantos, de 32 años, fue identificado como el presunto asesino de Melany | ARCHIVO

Liliana considera que las autoridades judiciales de Tamaulipas han demorado bastante para determinar la situación legal de Efraín Torres Fuantos.

Son ya 11 meses de proceso en el juzgado de Ciudad Madero, y los familiares de la víctima esperan que ya se dicte sentencia, pues desean darle la vuelta a esa página.

Mientras tanto, el detenido, a quien apodan “El Loco”, de 32 años de edad, permanece sujeto a un procedimiento ordinario, debido a que no se comprobaron sus aparentes trastornos mentales.

Al principio de las investigaciones los familiares de la víctima tenían serias dudas en torno a la aparente responsabilidad del hombre, pero se tranquilizaron mediante las pruebas que les presentó la Procuraduría de Tamaulipas.

Ramón Rodríguez comentó que su instinto asegura que efectivamente, Torres Fuantos tiene relación y culpa en los trágicos hechos.

Melany Viridiana Gómez Ramón había acompañado a sus padres a la playa Miramar, tras concluir el segundo año de primaria.

Desde Benito Juárez, Nuevo León, se trasladaron en un autobús de turismo junto con otras 40 personas, para disfrutar durante un fin de semana.

A unas horas de su arribo, como a las 3:30 horas del 18 de julio de 2014, la menor fue raptada mientras dormía en una casa de renta cerca de la playa.

Después de una intensa búsqueda, fue encontrada asesinada y con indicios de violencia sexual, la tarde del sábado 19 en un terreno baldío aledaño a la Primera Zona Naval.

Un mes después las autoridades policíacas presentaron ante el Ministerio Público a Efraín Torres Fuantos, quien confesó su responsabilidad.