REDACCIÓN
16 de febrero de 2016 / 07:10 a.m.

Monterrey.- Los principales encargados de la seguridad del penal del Topo Chico ignoraron el reporte de la trágica riña que sucedió en el lugar la noche del miércoles y madrugada del jueves 11 de febrero.

Eso pretende acreditar la defensa del ex subcomisario del lugar, Fernando Domínguez Jaramillo, quien es considerado responsable de abuso de autoridad y del homicidio de los 49 internos a los que masacraron más de un centenar de compañeros reclusos.

Para eso, los defensores cuentan con el registro de los mensajes de WhatsApp que Domínguez Jaramillo le envió a sus superiores, Juan Antonio Caballero Delgadillo, comisario de la Dirección General de Administración Penitenciaria del Estado, y a Cuauhtémoc Antúnez Pérez, secretario de Seguridad Pública del Estado.

Esos mensajes los obtuvieron del teléfono celular de Domínguez Jaramillo y el cual era, presuntamente, uno de los principales objetivos que pretendía asegurar el agente del Ministerio Público durante los cateos que realizó en el transcurso del fin de semana.

Según los recados, antes de comunicar lo de la riña, alrededor de las 21:18, Domínguez Jaramillo buscó a Juan Antonio Caballero para informarle que el órgano desconcentrado le mandó oficios en los que le mencionaba que habían programado un traslado de reos para el jueves 11 de febrero y que debían estar a las 07:00 de ese día en el aeropuerto.

Sin embargo, aparentemente, él no respondió al llamado y le informó al general Antúnez de esa situación; al mismo tiempo, le pidió el apoyo de siete unidades con elementos de la Fuerza Civil para que custodiaran a los reos que se iban a trasladar del Topo Chico, 4 unidades para los de Cadereyta y otras cuatro para los de Apodaca.

Topo Chico
Este fin de semana un grupo de policías estatales realizó un cateo en las celdas del penal más antiguo de NL; Fuerza Civil destruyó cientos de altares, desmanteló un bar privado y áreas exclusivas para ciertos reos | ESPECIAL

A las 23:52 del 10 de febrero, Domínguez Jaramillo le informó al general Antúnez que estaba sucediendo una riña en el penal y que iba de su domicilio al lugar para ver qué ocurría, pero su superior sólo le respondió: "Eso lo deben prever".

Hasta las 04:17 del día 11, el general Antúnez se comunica con Jaramillo para pedirle el nombre del que provocó la riña y el ahora imputado le respondió: "El que consideramos ordenó la operación fue Guadalupe Bautista Medina y Juan Pedro Saldívar Flores, vienen por orden de un juez federal del Cefereso de Matamoros".

Por su parte, Caballero Delgadillo solamente preguntó a las 11:58 del día 10 de febrero que si había un problema de riña en el penal.