21 de mayo de 2014 / 02:20 p.m.

Apodaca.- Una pareja que tripulaba un automóvil compacto color negro asesinó a tiros al dueño e instructor de un gimnasio en el municipio de Apodaca, la noche del martes.

Utilizando un fusil de alto poder AR-15, los desconocidos le dispararon a la víctima a corta distancia, cuando se disponía a retirarse tras cerrar el negocio.

Este incidente tuvo lugar como a las 22:40 horas en las calles Tilda y Duraznillo, en la colonia Bosque Real, que se ubica cerca de Concordia y Antiguo Camino a Santa Rosa.

Según los datos que aportaron las autoridades, el ahora occiso se llamaba Fernando Guajardo, de 45 años de edad, y recibió entre cinco y seis disparos.

El dueño del gimnasio denominado Bag Gym quedó sin vida casi junto al acceso del inmueble, a un lado de su automóvil Stratus color plata.

Testigos de los hechos manifestaron que Fernando Guajardo fue sorprendido por un hombre y una mujer que se desplazaban en un vehículo Corsa color negro, cuya matrícula se desconoce.

El incidente provocó una fuerte movilización de elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones, de la Fuerza Civil y de la Policía Municipal, aunque de cualquier manera los agresores lograron darse a la fuga.

Se dio a conocer de manera extraoficial que Fernando Guajardo había estado trabajando en el centro de acondicionamiento físico, en el cual además era instructor de pesas.

Terminó su jornada y poco después de las 22:00 horas se dispuso a retirarse, pero cuando estaba a punto de subir a su auto fue atacado a balazos por los desconocidos.

En el lugar del homicidio, sobre la carpeta asfáltica frente al edificio de dos niveles, las autoridades encontraron nueve casquillos percutidos calibre .223.

Familiares del ahora occiso se desplazaron hasta aquel sitio tras ser enterados por conocidos de la víctima.Ninguno pudo precisar ante los agentes ministeriales si Guajardo tenía problemas, o si había recibido amenazas derivadas de extorsiones o cobro de piso.

Los restos del infortunado fueron llevados al Servicio Médico Forense del hospital Universitario, donde le practicarían los estudios periciales correspondientes.

Trascendió que el fallecido presentaba entre cinco y seis heridas de proyectil de arma de fuego, principalmente en el pecho y en la cabeza, por lo que su muerte fue casi instantánea, según agentes de la Procuraduría estatal.

Agustín Martínez