MARCIAL PASARÓN
27 de julio de 2016 / 07:02 a.m.

SANTA CATARINA.- Durante un ataque a un domicilio particular, una enfermera jubilada de 66 años fue asesinada de varios disparos de arma de fuego.

Asimismo, durante la agresión resultó gravemente lesionado su sobrino de 28 años, quien presuntamente era el blanco del asesino.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 23:00 horas en la casa marcada con el número 156 de la calle Segunda Avenida en su cruce con Santa Cruz en el centro de la ciudad de Santa Catarina.

De acuerdo a las investigaciones, la víctima fue identificada como Alma Rosa Ibarra López, quien quedó sin vida en el porche de la casa.

Mientras que su sobrino de nombre Juan Francisco Ibarra Molina, quedo tirado sobre la banqueta y con graves lesiones.

A la llegada de los socorristas de Protección Civil de ese municipio y de la Cruz Roja, el lesionado fue trasladado de urgencia al hospital Universitario.

Se estableció que el delincuente accionó una pistola en cuatro ocasiones y este llegó a bordo de un automóvil Jetta.

El vehículo se desplazó por la calle Segunda Avenida y se estacionó frente a la casa.

El ataque fue en cuestión de segundos y el delincuente fue visto por varios testigos, quienes dieron su versión a los agentes ministeriales.

Trascendió que el ataque puede estar relacionado con problemas de droga, ya que uno de los integrantes de la familia se encuentra recluido en el penal por delitos contra la salud.

Familiares manifestaron que hace tres años, otro de sus miembros fue asesinado a balazos a dos cuadras de esta casa.

En la escena de los hechos, la policía reveló que la víctima tenía dos semanas de haber salido del hospital donde estuvo internada.

La noche del martes, una de sus hermanas se encontraba con ella, pero salió del domicilio para dirigirse a comprar unos tacos en un puesto de comida.

Peritos de la Agencia Estatal de Investigaciones, acordonaron la zona de la agresión y buscaron evidencias, localizando casquillos sobre le pavimento.

El cuerpo de la enfermera fue levantado por personal del Servicio Médico Forense y trasladado al anfiteatro del Hospital Universitario.