23 de julio de 2014 / 01:10 a.m.

Monterrey.- Ante la presencia de un numeroso grupo de comensales, un hombre fue asesinado en el interior de un restaurante ubicado en la colonia Cumbres en el sector poniente de Monterrey.

Alejandro Garza García se encontraba en el restaurante "Bite's", ubicado en el cruce de la avenida Paseo de los Leones y Paseo de Churubusco, donde esperaba a una persona.

La víctima estaba ubicada en una de las mesas de la zona al aire libre de este restaurante y se encontraba sentado dando la espalda a la calle.

Eran aproximadamente las 18:40 horas cuando un hombre ingresó al negocio como cliente, para después comenzar a buscar entre las mesas hasta que encontró su objetivo.

Se paró frente a la mesa de Garza García y le disparó en al menos dos ocasiones, situación que provocó el pánico entre las personas que se encontraban en el interior de este negocio.

Esto fue aprovechado por el agresor quien salió corriendo del restaurante y abordo un vehículo del cual no se dieron detalles y huyó a toda velocidad por la avenida Paseo de los Leones en dirección al poniente.

Tanto trabajadores como clientes abandonaron las instalaciones luego de que el hombre armado se retiró del lugar, pero uno de los empleados solicitó la presencia de una ambulancia para que atendiera a la víctima.

Pero uno de los disparos ingresó en el pómulo derecho de Alejandro Garza, lo que le provocó una muerte instantánea, según señalaron los paramédicos de la Cruz Verde de Monterrey.

La victima quien quedó en el piso recostado sobre su lado derecho vestía camisa blanca, pantalón de mezclilla y botas negras.

Sobre la banqueta de la calle Paseo Churubusco, el personal de servicios periciales localizó dos casquillos de un arma calibre .9 milímetros, los cuales fueron levantados para anexarlos a la indagatoria.

Las investigaciones se prolongaron hasta pasadas las 22:00 horas, pues los agentes revisaron cada detalle del negocio y revisaron las cámaras de seguridad con la que cuenta el restaurante, la cual posiblemente pudo captar la identidad del agresor.

FOTO: Francisco Cantú

FRANCISCO CANTÚ