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7 de junio de 2017 / 11:32 a.m.

THERÁN.- La cifra de muertos por el doble atentado del grupo yihadista Estado Islámico (EI) contra el Parlamento y el mausoleo del imán Ruholá Jomeini en Teherán, se elevó hoy a 12, mientras unas 42 personas resultaron heridas, según un nuevo balance publicado por los servicios de emergencia.

El primer ataque ocurrió a las 10:30 horas locales (06:30 GMT) cuando cuatro hombres armados con fusiles de asalto y pistolas irrumpieron en el Parlamento, donde varias personas, entre ellas un guardia de seguridad, murieron y varias fueron tomadas como rehenes, según fuentes parlamentarias.

Alrededor de cinco horas después, la situación fue puesta bajo control después de que las fuerzas de seguridad iraníes pusieron fin al asalto al Parlamento iraní, donde los cuatro agresores quedaron sin vida.

Según fuentes a la agencia iraní de noticias FARS, uno de los asaltantes del Parlamento se habría inmolado con un cinturón de explosivos, otro se suicidó con una pastilla de cianuro, un tercero fue abatido por las fuerzas de seguridad y el cuarto, una mujer, ha sido detenida.

Las operaciones de seguridad se prologaron debido al gran número de civiles atrapados en la sede parlamentaria, situada en el centro de Teherán , donde las calles que dan acceso fueron bloqueadas por la policía.

Casi de forma simultánea se produjo otro ataque en el emblemático mausoleo del imán Ruholá Jomeini, fundador de la República Islámica de Irán, en el que uno de los atacantes se hizo explotar, mientras otros de los agresores fue abatido antes de hacer detonar sus explosivos, informó el Ministerio iraní de Inteligencia.

En un principio se reportó un solo atacante, pero el gobernador de Teherán, Hossein Hashemi, precisó que se trata de cuatro: uno que se inmoló, otro abatido por las fuerzas de seguridad y dos que han sido detenidos.

Tras el doble atentado, el Consejo de Seguridad de Teherán se reunió para analizar la situación de seguridad en la capital iraní, informó la agencia de noticias IRNA.

Este doble atentado, que ha sido reivindicado por el EI, es el primero que cometen los yihadistas en suelo iraní, pues hasta ahora se habían centrado en países árabes y europeos.

Además los dos atentados tienen lugar en plena crisis diplomática tras la decisión de Arabia Saudita, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos y Egipto, entre otros países, de romper relaciones con Qatar, al que acusan de apoyar a grupos terroristas y favorecer la agenda política de Irán.