16 de junio de 2014 / 11:57 a.m.

Monterrey.- Trágico final tuvo un padre de familia en su día, pues cuando regresaba de la tienda, y por no utilizar un puente peatonal frente a su casa, fue atropellado y proyectado casi 20 metros por un taxi, en el municipio de San Pedro.

Según el operador, la víctima, quien una semana antes había sido arrollada en forma leve en la misma área, fue rematada por una camioneta cuyo conductor se dio a la fuga.

El accidente ocurrió alrededor de las 23:45 horas del domingo en la avenida Morones Prieto, entre las calles Benito Juárez y Hortelanos, frente a la colonia Los Pinos.

Sobre el carril derecho de poniente a oriente quedó el cuerpo de Carlos Gallegos Segura, de 60 años de edad y a quien de cariño le decían "Chebito".

Por su parte, el taxista acusado del percance se identificó como Eugenio Armendáriz Alonso, de 53 años habitante de Santa Catarina.

Armendáriz Alonso se desplazaba en un automóvil Nissan Tsuru color verde, y no llevaba pasajeros al momento de los hechos.

"Chebito" tenía su vivienda en el número 411 de la avenida Morones Prieto, en la colonia Los Pinos.

Había acudido a una tienda de conveniencia que se localiza en la acera sur de dicha arteria, prácticamente frente a su casa.

El hombre no utilizó el puente peatonal que está en ese lugar y prefirió arriesgarse, cruzando la peligrosa vialidad.

De regreso a su vivienda fue impactado por el taxi, que lo proyectó en forma brutal aproximadamente 20 metros.

Según el propio taxista, una camioneta terminó por rematar al peatón y el conductor se dio a la fuga a bordo de la unidad.

Familiares de la víctima salieron al verlo sobre el pavimento, además de que varios vecinos pidieron el auxilio de la Cruz Roja y de Protección Civil Municipal.

Gallegos Segura sufrió severos traumatismos en el cráneo y en el tórax.

Personas allegadas al infortunado señalaron que él era pepenador, y que hacía apenas una semana había sido arrollado en la misma avenida, a la altura de la calle Juárez.

Sin embargo, en ese accidente no sufrió lesiones serias, salvo un golpe en la cara.

Don Carlos era viudo y dejó tres hijos, dos hombres y una mujer mayores de edad y quienes habitan con sus respectivas familias.

Sus propios familiares comentaron que, pese a la fecha del Día del Padre, no se reunieron con él en su casa para festejarlo, como lo habían hecho en años anteriores.

Los restos del fallecido fueron trasladados al Servicio Médico Forense del hospital Universitario, mientras la fiscalía de San Pedro lleva a cabo las investigaciones.

FOTO: Agustín Martínez

Agustín Martínez