REDACCIÓN
21 de diciembre de 2016 / 09:30 p.m.

CADEREYTA.- El magistrado del Segundo Tribunal Unitario del Cuatro Circuito incrementó a 13 años de prisión la sentencia de 11 años 9 meses que el juez tercero de distrito le había impuesto a un delincuente que, en agosto del 2012, fue detenido por militares, en Santa Catarina, y que en mayo de ese mismo año había participado en la ejecución y decapitación de las 49 personas que fueron encontradas en un camión abandonado en Cadereyta.

José Ricardo Barajas López fue notificado de la resolución que emitió el funcionario federal de segunda instancia quien, además, lo condenó a pagar 30 mil 285 pesos de multa por considerarlo responsable de posesión de vehículo robado, portación de arma de una arma larga y posesión de 140 cartuchos de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea.

Tras analizar la apelación que interpuso el agente del Ministerio Público adscrito al juzgado tercero de distrito, el magistrado del tribunal unitario revocó la condena de 11 años y 9 meses de prisión que había resuelto y resolvió que Barajas López debía pasar 13 años en el Cereso de Apodaca, donde se encuentra recluido desde su detención.

De acuerdo a las investigaciones que realizó la PGR, José Ricardo Barajas fue detenido el 31 de julio del 2012 por elementos del Ejército Mexicano durante un operativo especial que realizaron en un domicilio de la colonia Cumbres de Santa Catarina.

Al realizar dicha detención, los militares confirmaron que Barajas López era uno de los reos que el 12 de febrero del 2012 se había fugado del Cereso de Apodaca, junto con otros 37 reos.

El delincuente confesó su participación en la ejecución y decapitación de las 49 personas que fueron encontradas asesinadas en Cadereyta y reveló que fue Rolando Sánchez González, apodado “El bebé”, quien era ex policía de Santa Catarina y jefe de esa plaza para los Zetas, el que ordenó la masacre de las personas a las que recogió en el kilómetro 100 de la carretera Sabina Hidalgo-Monclova.

Agregó que esas víctimas las tenía detenidas un sujeto apodado “El Tula” y fue el quien se los entregó atados y amordazados, porque supuestamente colaboraban con el grupo criminal del El Cártel del Golfo.