19 de diciembre de 2014 / 01:25 a.m.

Monterrey.- El juez de Cadereyta dictó auto de formal prisión en contra del chofer que el pasado fin de semana asesinó a golpes a su hija, de cuatro años de edad, y ordeno su inmediato traslado al penal del Topo Chico.

Después de recabarle la declaración preparatoria, el juzgador resolvió la situación jurídica en contra de Rogelio Garza Rodríguez, de 29 años de edad, a quien consideró presunto responsable del delito de homicidio calificado.

En esa diligencia, el presunto homicida se negó a detallar los pormenores del ataque que le costó la vida a la menor Chelsy Damaris Garza Ibarra y por recomendación de su defensor oficial se apegó a los beneficios del artículo 20 constitucional.

Pero, ante el agente del Ministerio Público que integró la averiguación del caso, Rogelio Garza aceptó su responsabilidad y confesó que cometió el homicidio para desquitar el coraje que le habían provocado los problemas conyugales que tenía con su esposa Cynthia Ibarra Salas, de 22 años, madre de la pequeña víctima.

Ante el representante social explicó que el sábado en la noche se quedó al cuidado de la menor occisa y de su hermanito de siete años de edad, porque su esposa se había ido a festejar a su padre, a pesar de los problemas que tenían.

Agregó que la niña empezó a llorar y como no se tranquilizaba, le propinó varios golpes y la azotó en el piso, en presencia de su hijo mayor.

Los golpes que Rogelio Garza le propinó a la menor, le causaron contusión profunda de cráneo y abdomen, por lo que horas después de haberla agredido, murió en el Hospital de Pemex.

Esos hechos ocurrieron la madrugada del pasado domingo y fueron los médicos de dicho centro hospitalario, quienes notificaron el deceso violento de la niña, porque al recibirla detectaron que presentaba hematomas en diversas partes de su cuerpecito

 

FOTO: Archivo

REDACCIÓN