23 de noviembre de 2014 / 03:31 p.m.

Monterrey.- Una familia de la colonia Garza Nieto se encuentra desesperada, pues el domingo de la semana pasada uno de sus familiares falleció en un ataque realizado por agentes ministeriales.

Azalía Teresa Solís, madre de Alán Alberto González, platicó que el 16 de noviembre, su hijo se encontraba conviviendo con unos amigos en un terreno de su abuelita, cuando los elementos investigadores descendieron de un taxi y le dispararon hijo.

"Llegaron los ministeriales en un taxi, hay testigos incluso una señora de la vuelta que me dijo: yo estaba barriendo la calle y vi que iban los ministeriales, se metieron corriendo, se bajaron del taxi y uno de ellos les disparó", informó la madre de Alán Alberto.

Lo que la señora Azalia busca es que se limpie el nombre de su hijo de apenas 19 años de edad, pues asegura que no tiene antecedentes penales ni tenía orden de aprehensión como señalaron algunas autoridades; pero además aseguró que los ministeriales le sembraron un arma.

"Por eso le pido al Gobernador y al Procurador que me ayude a esclarecer esto o sí quiere me les hinco de rodillas, porque quiero esclarecer esto, que mi hijo no traía ni un arma, si mi hijo fuera un asesino, no daría la cara o fuera que traía un arma no la do, y mi puerta está abierta pasan ministeriales me hubieran dicho que traían orden de aprehensión y yo voy con él", dijo.

Comentó que al lado del terreno donde ocurrieron los hechos se encuentran unas ambulancias y si ralamente hubieran querido salvar a su hijo, los agentes hubieran pedido el apoyo, pues no falleció de manera instantánea.

Señaló que en ese negocio se encuentran unas cámaras de seguridad que pudieron captar todo, pero el personal de la agencia se lo llevó.

"Se llevaron no nada más el vídeo, si no todo el aparato, ahí van a ver que a mi hijo le dispararon por la espalda", mencionó.

La madre de familia comentó que ya interpuso la denuncia ante Derechos Humanos, pues considera que hubo negligencia por parte de los ministeriales y una serie de irregularidades.

FOTO: Archivo

MARILÚ OVIEDO