FRANCISCO ZÚÑIGA
14 de marzo de 2016 / 06:48 p.m.

Monterrey.- Un hombre que pretendió evitar el asalto en el negocio de su esposa, fue herido de bala en una pierna por dos asaltantes que tras escapar,fueron capturados cuando se metieron a una calle sin salida.

Toda una película se puede hacer con esta historia, donde se conjugó la valentía de los afectados, la mala suerte de los presuntos delincuentes, y la insólita aparición de los policías que actuaron para capturarlos.

El atraco ocurrió poco después de la 13:00 horas de este lunes, en el negocio Viajes Alto.Com, ubicado en las calles de Salvador Rueda y Avenida Topo Chico, en la colonia Anahuac, de San Nicolás.

Los ladrones, identificados posteriormente como Rafael Rentería Azuara, de 53 años, y Marco Antonio Pérez Versalles, de 43, entraron armados con una pistola escuadra, que utilizaron para amagar y amenazar a los presentes.

Le quitaron una cadena de oro y dinero en efectivo a un cliente, quien fingió un ataque cardíaco para evitar una agresión, y tuvo éxito, porque asustó a los maleantes que huyeron corriendo.

Pero al salir, se toparon con el esposo de la encargada, que solo fue identificado como Giovanni, quien había visto el asalto por circuito cerrado desde otro negocio cercano.

Al increpar a los delincuentes, le dispararon e hirieron en sedal en una pierna.

Aún asi, los persiguió, mientras el cliente afectado, recuperado de su fingido ataque, los seguia en su camioneta. A los asaltantes los esperaba una camioneta Explorer azul, con placas SLH 13 33 en la que huyeron.

Pero una mala decisión acabó con ellos. En vez de dirigirse a Barragán, por donde pudieron escapar, dieron vuelta por Ramón de Campoamor rumbo al norte, y al llegar a José Zorrilla, se toparon con que la calle estaba cerrada con protectores de hierro.
Ahí sucedió lo que parecía imposible: Apareció una patrulla, y los elementos policíacos le echaron el guante a los maleantes, que quedaron -al menos por el momento- tras las rejas.

Mientras tanto, el herido fue atendido por paramédicos de la Cruz Roja, que determinaron que la herida fue muy superficial.