FOTO Y TEXTO: AGUSTÍN MARTÍNEZ
20 de noviembre de 2014 / 01:54 a.m.

Monterrey.- Durante el fin de semana a Víctor Hugo se le vio contento. Saludó a sus vecinos afuera de su casa; les sonrió y platicó brevemente con algunos de ellos.

Nadie imaginó que serían los últimos momentos de aquel hombre, de oficio trailero, que durante años convivió y fue apreciado en la colonia Villa de los Ayala, en Escobedo.

El martes por la mañana, cuando se dirigía a una empresa de grúas en San Nicolás, murió al ser aplastado por parte de la carga, consistente en pesadas estructuras de acero.

Los habitantes de la calle Villa Rica lo describieron como una buena persona, que siempre estaba sonriente y dispuesto a ayudar a quien lo requiriera.

"Era muy amigo de mi esposo. Aquí siempre llegaba con nosotros. Convivía mucho con nosotros. Y ya ayer, que nos comentó su hermano (lo del accidente), pues no lo creíamos, porque todavía lo vimos el domingo, que estábamos ahí", expresó una mujer que radica en esa zona.

Víctor Hugo Carranza García tenía 48 años. Era soltero y vivía con dos hermanos, hombre y mujer, un poco menores que él, y quienes tampoco se han casado.

Las personas se muestran incrédulas ante la tragedia, pues nunca imaginaron que algo así pudiera ocurrir.

"Bastante. No lo creíamos ayer, porque… pues no. Aquí llegábamos y él llegaba, porque le gustaba que mi esposo le cortara el pelo, pero ayer que nos dijo su hermano, pues no lo creía", agregó el ama de casa.

Hace escasos cinco meses que la madre de Víctor Hugo falleció. La señora Yolis amaba a sus hijos, y los vecinos creen que desde el cielo los extraña.

Las personas en Villa de los Ayala están consternadas, y desde este miércoles acompañaron a los deudos en el servicio funerario.

"Pues sí, es algo que no se cree uno. Lo ve uno en la televisión, y lo vuelve a ver, y dices: No. Solamente Dios sabe por qué pasa todo esto. ¿Cómo cuántos años teníamos de conocerlo a él? Doce años… ya doce", puntualizó.

Este accidente fue reportado como a las 7:00 horas del martes en la avenida Manuel L. Barragán frente a un conocido colegio de la colonia Residencial Anáhuac, en San Nicolás.

Al avanzar hacia el sur, Carranza García se percató de que estaban flojos los cinchos que sujetaban las estructuras que transportaba.

Cuando revisaba las líneas y los candados de seguridad, una viga de aproximadamente cuatro toneladas le cayó encima y acabó con su vida en pocos minutos.

El cuerpo del trailero es velado en una funeraria del centro nicoaíta, y este jueves será sepultado en un panteón de la misma localidad.