REDACCIÓN
24 de agosto de 2016 / 01:13 p.m.

GARCÍA.- La Procuraduría de Justicia busca, desde el fin de semana, a José Ángel Ibarra Solís para que responda por el homicidio de su esposa Selene Rocío Jiménez, de 32 años, que sucedió la madrugada del pasado 15 de agosto en el fraccionamiento privado Las Lomas, en el municipio de García.

Aunque, al inicio de las investigaciones, Ibarra Solís se mostró cooperador con los elementos de la Agencia Estatal que iniciaron las investigaciones del caso, al convertirse en el principal sospechoso del asesinato se hizo 'ojo de hormiga' y hasta el momento los investigadores no han podido localizarlo.

Después de haber privado de la vida a la madre de su pequeño, de un año de edad, José Ángel trató de aparentar que había sido víctima de un asalto ocurrido en su domicilio, ubicado en la calle Bosque Vasco, número 716, del sector Bosques, en la mencionada colonia.

Aunque en primera instancia había trascendido que la víctima pereció golpeada, posteriormente se informó que detonaciones de arma causaron su muerte.

El presunto homicida disparó en dos ocasiones en contra de Selene Rocío Jiménez y utilizó un arma calibre 38 que posteriormente fue localizada en su vehículo.

Antes de que los ministeriales y el agente del Ministerio Público que integra la carpeta judicial del caso localizaran el arma, el comerciante aseguró que el día de los hechos, ocurridos alrededor de las 02:00, salió del fraccionamiento a comprar de cenar y cuando regresó encontró a su esposa muerta sobre la cama.

El vendedor de autos sostuvo esa versión un par de días pero, con las evidencias que recabaron las autoridades, acreditaron que había planeado el homicidio y confirmaron su probable responsabilidad por el arma que encontraron en el vehículo, en el que supuestamente había salido a comprar la cena.

Los expertos en balística de la Procuraduría de Justicia establecieron que el arma acababa de ser utilizada y que los casquillos que encontraron en la escena del crimen coincidían con la mencionada pistola.

Pero, al conocer los detalles de las investigaciones, José Ángel Ibarra escapó y se convirtió en prófugo de la justicia como probable responsable del homicidio calificado de su esposa, quien trabajaba en una dependencia de la actual administración estatal.