REDACCIÓN
6 de mayo de 2016 / 08:26 a.m.

Monterrey.- Un juez de control giró orden de aprehensión en contra del hondureño que el pasado martes asesinó a patadas a su bebé de 8 meses de nacida porque había estado llorando y lo había dejado en mal en una reunión a la que había asistido con su esposa a un domicilio ubicado por la avenida Edison, en el centro de la ciudad.

Jhony Jeremy Martínez Martínez, de 21 años, evadió las acciones de la justicia horas antes de que su esposa Francis Janeth Martínez López solicitara auxilio por la muerte violenta de la pequeña Milagro Esperanza, quien pereció a consecuencia de contusión profunda de cráneo.

Antes de escapar, el indocumentado amenazó de muerte a su esposa y a su otra niña con quienes, desde hace tres meses, vivían en el cuarto de una vecindad ubicada en la calle Reforma, entre Galeana y Guerrero.

De acuerdo a las investigaciones que realizó la Procuraduría de Justicia, fue alrededor de las 22:30 y 23:00 horas del 3 de mayo cuando Jhony Jeremy atacó a patadas a la bebé que permanecía acostada en el suelo.

Pero, después de agredirla, amenazó con atacar al resto de su familia y le prohibió a su esposa pedir auxilio, por lo que la encerró en el cuarto y se acostó junto a la puerta para evitar que saliera.

Fue hasta las 03:30 horas del día 4 de mayo, cuando la mujer se percató que el hondureño se había ido y aprovechó para pedir auxilio y solicitar la intervención de las autoridades.

Hondureño asesina a golpes a su bebé en el Centro de Monterrey

Durante las investigaciones trascendió que, presuntamente, la pequeña Milagro no era hija del presunto homicida, pero sí fue registrada oficialmente con sus apellidos el 3 de septiembre del año pasado en el estado de San Luis Potosí, donde nació.

Jhony Jeremy Martínez Martínez tenía dos años de vivir en la ciudad y se dedica a pedir limosna en los cruceros; hace tiempo su esposa Francis Janeth también estuvo en Nuevo León, pero luego regresó a Honduras.

El año pasado Jonhy fue a buscar a Francis su país y se la trajo cuando ya tenía unos meses de embarazo de la bebita a la que asesinó.

Aunque los elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) establecieron que el presunto homicida no cuenta con familiares en la entidad, pero sí con amigos a los que fue a visitar la madrugada del miércoles, antes de desaparecer.