REDACCIÓN
3 de agosto de 2015 / 10:32 p. m.

Monterrey.- La Procuraduría de Justicia de Nuevo León ejecutó dos órdenes de aprehensión en contra de dos de los tres integrantes de una banda de asaltantes que mantenía aterrorizados a comerciantes establecidos al norte de la ciudad.

Los presuntos delincuentes que se encuentran recluidos en el penal del Topo Chico desde el fin de semana, son: Víctor Alfonso Rivas Adalid y Jorge Alberto Cienfuegos Pérez.

Ellos fueron capturados el viernes de la semana pasada por elementos de la Fuerza Civil, quienes los sorprendieron tripulando, en actitud sospechosa, un vehículo Honda Civic de modelo antiguo.

Al marcarles el alto en calles de la colonia Villas de San Bernabé, los uniformados estatales les encontraron una pistola escuadra calibre .9 milímetros oculta en el automóvil. Por lo que los remitieron a la agencia del Ministerio Público Federal en turno por la posesión de dicha arma de uso exclusivo.

Pero, mientras realizaban las gestiones en el lugar de la detención, los dos hombres fueron plenamente reconocidos por uno de los comerciantes al que asaltaron el pasado 30 de julio y lo despojaron de 2 mil 500 pesos.

El propietario del depósito ‘El Palmito’ los reconoció como los ladrones, que en complicidad con otro que anda prófugo, los amagaron con la pistola escuadra y lo despojaron de la referida cantidad.

Tras identificarlos ante los uniformados, el afectado los señaló dentro de la carpeta judicial que integra el agente del Ministerio Público por el robo del que había sido víctima.

A ese señalamiento se sumó el del propietario de la carnicería Obregón ubicada en la colonia Fomerrey 109, la cual asaltaron el pasado 18 de mayo y se llevaron la caja registradora con 10 mil pesos.

En ese atraco, le propinaron un balazo en el estómago a uno de los empleados del negocio, a quien en un principio los médicos reportaron como grave.

Las autoridades presumen que son los mismos sujetos que hace una semana asaltaron con violencia una frutería de la colonia San Bernabé.

Aunque, por lo pronto, son procesados por las autoridades federales y enfrentan dos carpetas judiciales en el estado por los dos robos en los que han sido plenamente identificados.