6 de abril de 2014 / 09:00 p.m.

San Pedro.- Una pequeña y diminuta fuga de agua causó estragos en la avenida Morones Prieto en el municipio de San Pedro Garza García, pues al mojar el pavimento, éste se volvió resbaladizo, derrapando cuatro automóviles al grado de terminar en el interior de un arroyo.

El primer reporte se registró a las 7:15 de la mañana de este domingo, cuando un auto Malibú circulaba por Morones Prieto de poniente a oriente, pero pocos metros después del puente Miravalle, al tomar una curva, el auto derrapó con el pavimento resbaladizo, banqueteando en la acera norte y perdiendo el control el conductor de nombre Luis Andrade Cruz, de 26 años.

Por instinto, el joven frenó su auto, aunque cayó en el arroyo El Capitán, a escasos metros de la Estación #5 de Bomberos de San Pedro. Por fortuna para Andrade Cruz, ni él ni sus acompañantes Brenda Ivonne Ovalle Rivera y Cristóbal Andrade Mendoza, sufrieron lesiones de consideración.

Sin embargo, el conductor destacó que lo pronunciado de la curva y lo mojado del pavimento fueron los causantes del percance que dejó en pérdida total su vehículo, el cual había comprado hace dos semanas y aún no contrataba seguro vial.

Apenas 45 minutos más tarde, cuando el auto Malibú ya había sido remolcado, un vehículo compacto Corsa conducido por Jessica Jiménez, de 33 años tuvo el mismo desenlace en el fondo del arroyo, luego de que perdiera el control por el pavimento resbaladizo, resultando sin lesiones.

Pero los dos percances no fueron los únicos, pues la micro fuga causó estragos varias horas antes. El servicio de grúas que atiende el municipio sampetrino reportó que antes del percance del auto Malibú, un vehículo Sonic en color rojo sufrió el mismo accidente en punto de las 2:00 de la madrugada del domingo, así como un Ibiza gris tuvo el mismo desenlace al fondo del río a medianoche de este domingo.

A primera instancia algunos conductores señalaron que el agua provenía de un mal sistema de riego del municipio, que posteriormente salía hacia Morones Prieto; sin embargo, en realidad provenía de una fuga en unos tubos de drenaje bajo el puente Miravalle, que incluso salen del concreto del puente mismo hasta formar encharcamientos en áreas de tierra y más adelante los derrapes en la importante arteria. Pese a ello, ninguna autoridad o señalamiento pudo indicar si la fuga corresponde a tuberías municipales o de la dependencia Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey.

ISRAEL SANTACRUZ