17 de enero de 2014 / 02:39 p.m.

García.- Con fuertes dolores en el cuello y en los brazos quedó un usuario del transporte urbano, luego que, al intentar bajar de un camión, su chamarra se atoró en la puerta trasera y la unidad lo arrastró más de 10 metros.

El accidente, según las autoridades, sobrevino a causa de la falta de precaución del operador, al no permitir que el pasajero bajara completamente, además de que no espejeó.

Los hechos fueron reportados momentos después de las 8:00 de la mañana del viernes en la avenida Vasconcelos y la calle Diego de Montemayor, en el municipio de San Pedro.

En ese lugar resultó afectado Isaías Uribe Reyna, de 44 años de edad y quien habita en la colonia Fernando Amilpa, de Escobedo, Nuevo León.

Como presunto responsable del accidente se señaló al operador Rafael Alemán Castañeda, de 37 años y quien conducía un camión de la ruta 214, económico 19.

Alemán Castañeda, quien vive en la colonia La Joya, en Guadalupe, circulaba por Vasconcelos de oriente a poniente, y a la altura de la calle Diego de Montemayor, el pasajero le indicó que iba a bajar.

Sin embargo, al intentar salir por la puerta trasera la chamarra del usuario se atoró; cuando el conductor reinició la marcha fue arrastrado más de 10 metros.

Por unos instantes el afectado corrió a la velocidad de arranque del camión, pero luego cayó y sufrió golpes en diferentes partes de su cuerpo.

Al sitio arribaron elementos de la Dirección de Protección Civil Municipal, pero al carecer de seguro social, Isaías no quiso que lo llevaran a un hospital.

Él optó por esperar al ajustador de seguros del vehículo colectivo, con el fin de que el entregaran el respectivo pase médico y él pudiera atenderse debidamente.

Del caso tomó conocimiento el capitán José Rubén Villalpando Estrada, de la Dirección de Tránsito de San Pedro, quien elaboró el respectivo parte informativo.

Se informó que al momento del accidente, el escobedence se dirigía a su centro de labores en una agencia que organiza eventos sociales, y cuya oficina se localiza cerca del cruce donde ocurrieron los hechos.

Agustín Martínez