MULTIMEDIOS DIGITAL Y ALEXANDRA AMAO
4 de noviembre de 2016 / 08:32 p.m.

MONTERREY.- La ilusión de emprender un negocio quedó reducido a cenizas tras un accidente de camión urbano en el que una persona terminó lesionada bajo los escombros y otros cinco pasajeros resultaron heridos en el centro de Monterrey.

Los hechos se registraron alrededor de las 19:30 horas en un taller de carpínteria ubicado en la calle Arteaga entre Julián Villarreal y Héroes del 47.

Según testigos que iban a bordo de la unidad, el chofer identificado como Juan Miguel Reyes González circulaba a exceso de velocidad pero en un descuido perdió el control del volante y terminó por estrellarse contra el establecimiento.

Al momento de lo sucedido, tres personas se encontraban realizando algunos proyectos, pero desafortunadamente y aunque solo iba de visita Ernesto Sánchez Páez quien este sábado festejaría sus 73 años de vida, quedó prensado bajo diversas piezas de concreto.

Tras el aparatoso accidente, el resto de sus acompañantes salieron rápidamente a verificar lo que pasaba, ya que desde la parte trasera escucharon un fuerte ruido, aunque nunca se imaginaron que se trataba del inmueble en donde trabajaban.

"Me di cuenta de la situación, de repente cuando vi la trompa del camión y caí en shock. Me siento bendecido, no tengo palabras", dijo Marco Antonio Roel, dueño del negocio.

Más de 20 elementos entre rescatistas y paramédicos se dieron cita en el lugar para apoyar en las labores y liberar al sujeto.

En menos de 8 minutos y luego de realizar diversas labores, lograron rescatar al hombre quien sufrió diversas fracturas en el cuerpo por lo que de inmediato fue llevado consciente hasta el hospital metropolitano para su valoración.

El resto de los pasajeros que resultaron lesionados entre ellos dos mujeres, fueron llevados a diferentes nosocomios con golpes en el rostro y diversas dislocaciones en las extremidades.

Aunque decenas de personas observaron el hecho, personal de tránsito acordonó la zona para evitar algún riesgo de colapso del establecimiento.

Cabe mencionar que el dueño del taller de carpintería y serigrafía tenía apenas dos meses rentando el lugar para instalar el negocio que fue la escena principal de un accidente que pudo terminar en tragedia