7 de junio de 2014 / 01:15 p.m.

Apodaca.- El trabajo como operario en una fábrica, no causaba distracción a Carlos Florentino Torres, de 25 años de edad, habitante del centro de Apodaca.

Todos los días veía pasar a la primaria a una menor de apenas 12 años, de quien se enamoró y comenzó a cortejarla.

La niña con domicilio en la colonia Jerónimo Treviño, en dicho municipio, creyó en las palabras de amor de Carlos y se hicieron novios a pesar de la diferencia de edades.

Pero desde hace dos semanas, el adulto se llevó a vivir con él a la menor a un domicilio, tal como si fuera su esposa.

Los padres de la pequeña comenzaron a buscarla desesperados, pero al no encontrarla, decidieron interponer desde hace unas dos semanas, la denuncia correspondiente.

Sin embargo, se molestaron porque las autoridades de la Procuraduría de Justicia de Nuevo León, no implementaron el llamado Código Amber o el código de búsqueda que se tiene en la entidad.

Peor aún, el sujeto originario de San Luis Potosí, al terminársele el dinero y tener que mantener a su "pareja", habló con los padres de ella, exigiéndoles casi como rescate, la cantidad de 10 mil pesos, que no le fue proporcionada.

Elementos de la Policía de Apodaca se dieron a la tarea de buscarla, sin éxito alguno.

Hasta que una amiguita de la menor, por azares del destino, fue a dar una vuelta al centro apodaquense y les dijo a los preventivos que la había visto deambular por una plaza, a sabiendas que sus padres la estaban buscando.

En segundos los uniformados se dieron a la tarea de rastrearla, dándose cuenta que entraba a una domicilio al cual tocaron la puerta.

Salió el joven de la vivienda en la calle Treviño sin número, por lo que astutos, los policías le dijeron que dónde estaba la niña.

Asustado, Carlos Florentino Torres le dijo que estaba adentro, que podían pasar por ella, por lo cual, fue detenido de inmediato.

El individuo de 25 años de edad, fue llevado ante el juez calificador, donde se realizaron los trámites correspondientes para ponerlo a disposición del Ministerio Público, siendo subido a una patrulla de la Policía Municipal de Apodaca.

Mientras tanto, la menor de 12 años fue trasladada ante los especialistas para determinar su hubo contacto sexual, además para llevar a cabo con ella los exámenes necesarios, entre ellos el psicológico.

Así terminó una historia más de un adulto que enamora a una menor de edad, a sabiendas que aunque ella se vaya con él por su propia voluntad, ante la ley eso está prohibido.

FOTO: Especial

IRAM OVIEDO